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El Consejo General ¿Del Notariado?

Se confirma. El Consejo General del Notariado no trató en su última reunión la petición de celebración de un Congreso Nacional que se formuló en las conclusiones de las Jornadas de Málaga y que fue respaldada por cientos de Notarios. Caso omiso. Oídos sordos. Como se quiera llamar. Seis meses después de las citadas Jornadas y tres después de que su Comité Organizador fuese recibido por el Pleno, con el compromiso de estudiar y decidir la cuestión, nada. No es relevante, no es digno de atención.

El Consejo General del Notariado se ha abstraído, vive en una realidad paralela, en una dimensión propia, desconectada de los intereses y necesidades, de las opiniones y razones de aquellos a los que debe representar. Es un ente ensimismado, encerrado en sus propias dinámicas, en un bucle sin solución ni salida que se alimenta a sí mismo en un incesante juego de equilibrios de poder. Las noticias que llegan de Martínez Campos no pueden ser más desalentadoras. No existe autoridad, hay banderías con férreas disciplinas de voto, feroces disputas y ataques personales. O conmigo o contra mí. El Presidente carece de poder real, atenazado por la constante amenaza de la censura. Evitarla en cada Pleno es el objetivo.

Pero en una cosa todos parecen coincidir: como dijo en cierta ocasión un Decano, la soberanía reside en el Pleno (concretamente, en relación al Manifiesto de octubre de 2013, dijo “es una ilegítima intromisión en la soberanía del Pleno”). Sólo al Consejo, una vez constituido, corresponde decidir los destinos del Notariado. Es el Consejo el que tiene el poder exclusivo de decidir lo que somos y lo que debemos ser. Nadie puede entrometerse, nadie debe saber, nadie debe opinar.

Embarrados en sus querellas, nuestros Decanos no parecen ver las graves amenazas que se ciernen sobre nosotros. Quizá estamos en la más grave situación en que nos hayamos visto jamás. No son normas aisladas, es el propósito de alterar el sistema en su conjunto y, crudamente, borrarnos del mapa. Nos enfrentamos a las quimeras de algunos iluminados tabulares que disponen ahora del poder para llevarlas a efecto. Y mientras tanto, apenas podemos oponer una débil resistencia. O ni eso. Durante meses, la discusión ha sido si el Presidente debía pedir o no al Ministro la dimisión del Director General. Como si le fueran a hacer caso.

Frente a semejante estado de cosas, en Málaga, el veintinueve de marzo de este año, recogiendo el verdadero espíritu del Manifiesto de octubre de 2013, un grupo de notarios tomó conciencia de la situación. En Málaga se decidió que el Notariado debía tomar la iniciativa, atacar decididamente los problemas y carencias endógenos para poder afrontar las amenazas externas. Se vio con claridad que necesitamos adaptarnos a una realidad que está en constante cambio, que no podemos quedarnos al margen de las demandas y necesidades de la sociedad, de las innovaciones tecnológicas, de la renovada conciencia social que exige comportamientos éticos y responsables.

Es el sistema, nuestra actual estructura corporativa, la que posibilita estos perversos resultados. Pero son también, y sobre todo, las personas. Resulta increíble tanta ceguera, irresponsabilidad y egoísmo. Y la mayor culpa no pesa sobre aquellos que ya habían demostrado sobradamente que su único bagaje para ocupar el cargo era una gran capacidad para la maniobra y la intriga, sumada a una gran ambición; pesa sobre quien, habiendo defendido durante años la necesidad de un impulso regenerador dentro del notariado, habiendo prometido democratización y transparencia, una vez que ha alcanzado la presidencia ha postergado estas cuestiones; y pesa sobre quienes contemplan impávidos cómo los Plenos del Consejo se van en ventilar las fútiles disputas entre los cinco o seis Decanos más afanosos de protagonismo, sin ser capaces de atajarlas e imponer el sentido común, a fin de que el Consejo se ponga de una vez a trabajar en defensa de nuestros intereses y deje de perder un tiempo que no tenemos. Eso sí, siempre preocupados por llegar a tiempo a sus trenes y aviones para volver pronto a casa, aunque eso suponga no pasar del segundo punto del orden día del Pleno.

Erigiéndose en el alfa y el omega de la acción corporativa, nuestros Decanos han vaciado de contenido su representación. Ya no representan a nadie, sólo a sí mismos. Pueden continuar en sus cargos, haciendo lo que hacen, ya da igual. Pero no podemos esperar, debemos tomar las riendas de nuestro propio destino y empezar a construir, con el Consejo o sin él. Por eso hacemos un llamamiento al Comité Organizador de las Jornadas de Málaga para que impulse los trabajos y lleve a término la celebración del Congreso, y a cada notario para que participe activamente en los trabajos preparatorios y en las sesiones del mismo. El Congreso, lamentablemente y frente a lo que habría sido deseable, se tendrá que celebrar al margen del Consejo. Pese al Consejo. Aunque, a lo mejor, sólo así podremos tener el Congreso libre y participativo que necesitamos.

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16 Responses to "El Consejo General ¿Del Notariado?"

  • Ojiplatico
    25 septiembre, 2014 - 01:56 Reply

    Parafraseando a una interviente en las Jornadas de Málaga:Se puede decir más alto,pero no más claro.Compañeros decanos:¿lo habéis entendido?.

  • Notario
    25 septiembre, 2014 - 08:10 Reply

    Sólo hay una cosa que pueda vencer el ensimismamiento de los decanos: ver peligrar sus cargos en 2016. Aunque para entonces quizá ya de todo igual, lo que hagan ellos y lo que hagamos nosotros.

  • Jardinero fiel
    25 septiembre, 2014 - 08:42 Reply

    Toda la vida preocupados por el enemigo exterior, y resulta que el germen de la destrucción estaba dentro. Echo de menos una referencia crítica a la ajenidad a la situación en la que viven muchos compañeros de a pie; a la vida colchón en la que se encuentran instalados esperando que otros (o la Providencia) les resuelvan los problemas. ¡Qué pena!

  • Juan
    25 septiembre, 2014 - 11:44 Reply

    A todo eso añadiría el ocultismo con el que se está tratando las meteduras de pata sucesivas cometidas en el proceso de demarcación que está poniendo a la luz el Consejo de Estado y que están afrontando “como si aquí no pasara nada”.

  • INOCENTES
    25 septiembre, 2014 - 12:02 Reply

    No seáis pardillos o inocentes , el poderoso nunca regala el poder. Os tenéis que organizar y conseguir por vuestros propios medios lo que JAMÁS os entregarán de buen grado voluntariamente y el momento de división interna os favorece, pues es ahora o nunca.

  • Carlos Pérez Ramos
    25 septiembre, 2014 - 13:37 Reply

    En Málaga se reúnen más compañeros que en cualquier Congreso o reunión subvencionada por el Consejo (quiero decir por nosotros, que al final somos quienes lo pagamos); y tras seis meses ¿ni siquiera tienen tiempo en todo un día para dedicar diez minutos a decidir si se convoca un Congreso pedido por más de setecientos compañeros?…
    No es un problema de distintas sensibilidades, de distintas opiniones. Puede no estarse de acuerdo con convocar un Congreso pero por lo menos nos merecemos que se debata y se vote.
    O el CGN ha faltado el respeto a más de setecientos compañeros o es tan inoperante, funciona tan mal que tras seis meses no son capaces de tratar la cuestión…
    Tanto una como otra opción harían necesario un Congreso, pero la grave es que no tienen importancia…ni siquiera el actual sistema de funcionamiento del CGN que potencia la ineficacia, lentitud, y que sea un caldo de cultivo de camarillas y conspiraciones.
    Es imprescindible un Congreso por la paulatina pérdida de prestigio del notariado, por las constantes amenazas, por la falta de compañerismo, por el abatimiento y el desánimo en el que se han instalado muchos compañeros. En definitiva, para intentar reaccionar ante el peligro de la DECADENCIA DEL NOTARIADO.

  • Notar
    25 septiembre, 2014 - 13:46 Reply

    Lamentable la carta del Consejo de hoy defendiendo al Decano Pou. Razonamiento absurdo que se puede burlar el régimen de mayorías ( en este caso unanimidad) recurriendo los acuerdos; apaga y vámonos…le estamos dando gasolina al bombero…

  • Harto
    25 septiembre, 2014 - 13:46 Reply

    Jardinero: en el fondo tenemos lo que nos merecemos. Ya sabes aquello de que el dinero es cobarde. Y eso que ahora nuestro colchón se ha convertido en una estera.

  • frank underwood
    25 septiembre, 2014 - 14:50 Reply

    se acabaron las esperas, se acabaron las excusas , no más buenas intenciones cargadas de falacias y de discursos prefabricados para acallar a los que proponen , a los que ven otro notariado.

    compañeros, pasemos a la acción , convoquemos nosotros el congreso y organicémonos. pasemos a crear una especie de asociación o partido con un programa común, con unas ideas que busquen el interés general y la utilidad de la profesión, para presentarlas a las próximas elecciones colegiales.

    ya es la hora de la regeneración democrática , de la transparencia del consejo , de que los colegiados sepamos quienes votan que , y si se nos está representando.

    ya es la hora de controlar las cuentas de ancert; de hacernos si cabe más útiles para la sociedad; de dejar de culpar a otros cuerpos o políticos de la ineptitud de los que nos gobiernan. si por algo nos caracterizamos es por la autoorganización , aprovechémosla, luchemos por que se nos represente , por que las cosas funcionen como es debido; busquemos la verdadera independencia.

    llamo a los editores a que pongan una fecha para el congreso, pero; ya no para discernir sobre lo que pasa ( lo cual está muy bien ) sino para sitiar un punto de inflexión ; ya es la hora de organizarnos , de dejar la web y meternos en la política , todos caminando en el mismo sentido , con ideas útiles que se atrevan a desplazar al inmovilismo imperante .

    se acabó el discurso preparado para amedentrar… porque no tenemos miedo .
    se acabó el esperar a que se haga algo,…. por que ya llegó la hora.

    ya llegó nuestra ahora, ahora nos toca a nosotros hacerlo a nuestra manera. GOBERNÉMONOS

  • pilar perez
    25 septiembre, 2014 - 21:55 Reply

    Yo os animo a que os organiceis por vuestra cuenta, ellos solo piensan en sus intereses. Son unos jetas, tenian que haber hecho lo mismo con ellos.

  • los mayores
    25 septiembre, 2014 - 22:46 Reply

    Y que se invite a los Mayores a la Fiesta Familiar, que tienen algo que decir.se deduce de sus Cartas
    En fin de semana para que puedan ir todos Mayores y Menores, sin dejar el poco trabajo que nos queda

  • Cabal
    26 septiembre, 2014 - 16:05 Reply

    ¿El Consejo no tine un Presidente? ¿Qué hace el Presidente? ¿Suscribir convenios con el Registro de Entidades Religiosas? ¿y el que dice acerca de los acuerdos adoptados por unanimidad qué tiene que objetar a eso? ¿no estáis todos integrados en un Colegio Notarial? pues preguntad a vuestro Decano, que es uno de vosotros, y a toda la Junta Directiva. Y preguntad también a Aristónico qué opina de esto, al fin y al cabo es quien sabe manejar a las masas.

  • Santiago
    26 septiembre, 2014 - 18:33 Reply

    Cabal, te recuerdo dos cosas:
    – que si en el año 2004 se hubieran cumplido los designios de Bolas y las elecciones en Madrid hubieran sido ganadas por Pilar de Prada, la presidenta del Consejo habría sido ella, con el apoyo de Marqueño, Borrell y todos los demás decanos de obediencia bolasista que se pasaron los años siguientes despotricando contra la camarilla de Madrid, el grupito de despechados de Madrid, etc., etc. Es decir, que la cuestión no era la de ser o no de Madrid, sino la de ser o no de Bolas.
    – que el actual Presidente es el decano de Madrid, y que no por eso se está librando de las críticas, también desde Madrid, a su gestión. Es decir, que la cuestión no es de que colegio sea el Decano que se sienta en el sillón presidencial, sino lo que hace una vez sentado allí.

    • Cabal
      30 septiembre, 2014 - 14:58 Reply

      Santiago, me parece que lo que sucedió en el año 2004 relativo a un “sesgo retrospectivo” o expectativas que no ocurrieron: ¿qué hubiera pasado si….? no lo sabemos.
      Sí conocemos la existencia de exabruptos, que permanecen en las revistas de la época, y en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que permite que utilicemos palabras más fuertes que las que indica el Reglamento Notarial acerca de la “severidad en la forma”, y conocemos quién fue el emisor.

      Por otro lado, he de decirte que la expresión “preguntad a vuestro Decano” va dirigida a todos los compañeros de este país: darse por aludido excluyendo a los demás demuestra algo.
      Los que hacemos objeciones estamos en situación de desventaja, pero lo asumo.
      Y la ultima referencia está relacionada con el párrafo segundo de este comentario.

  • Santiago
    30 septiembre, 2014 - 20:23 Reply

    Cabal: Todos sabemos de sobra lo que habría ocurrido: Marqueño estaba llamado a ocupar un papel secundario como vicepresidente. Pero a la vista del resultado de las elecciones, hubo que reajustar las previsiones sucesorias y acabó convertido en nuestro “presidente por accidente”.
    Me parece perfecto lo de acudir a las revistas de la época, pero los más malparados, y con diferencia, no van a ser quienes tu dices.
    Y deberías explicar mejor en que consiste tu posición de desventaja por hacer objeciones: yo soy un mero comentarista en esta página, al igual que tú.

  • Cabal
    1 octubre, 2014 - 14:05 Reply

    Santiado, supongo que cuando señalas que “todos sabemos de sobra lo que habría ocurrido” hay, entre otras probabilidades, la de que estés hablando en plural mayestático, o de una forma coloquial, en la que no sé quíénes son “todos”, o bien “todos” no son “todos” ya que es difícil hablar en nombre de “todos” sin la autorización de todos….
    En fin, deseo el bien de todos y sigo sugiriendo que preguntéis a vuestros Decanos.

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