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La estrategia del Decano Ollé para el Notariado

Naes iste magno conatu magnas nugas dixerit

Terencio. Heautontimorúmenos

estrategia

Ya está publicado el último número de La Notaría, órgano de expresión del Col.legi de Notaris de Catalunya. Aparte de los estudios técnico-jurídicos y análisis jurisprudenciales que son habituales, contiene un extenso artículo del Decano de Cataluña, Don Joan Carles Ollé i Favaro, titulado Bases para un plan estratégico del CGN en el periodo 2015-2016.  Desde luego, para quien, como observador, ha llegado a la conclusión de que las controversias y disputas en el seno del Consejo no obedecen a cuestiones sustantivas o de fondo sino a luchas de egos e intereses personales, un documento con este título no puede sino resultar llamativo e interesante. El texto contiene análisis de la situación y proposición de medidas. Si el lector continúa hasta el final encontrará alguna exclusiva sustanciosa.

Constata en primer lugar el Decano Ollé los ataques a la función notarial habidos en los últimos tiempos, que por ya conocidos, no voy a reiterar aquí. Asimismo alude al personalismo en la gestión y a la insistencia del Presidente y de su entorno (y cita al Simposio de próxima celebración) en imponer sus criterios al CGN y alterar el equilibrio corporativo, sembrando la división y la discordia. Certifica igualmente la falta de un proyecto y estrategia claras y el rumbo errático de la función notarial. El Decano Ollé procede a continuación a desgranar el proyecto que, según sus palabras, constituye “una alternativa ilusionada a la falta de proyecto actual”.

En relación a los proyectos legislativos y a las normas ya aprobadas que afectan a la función notarial y a la escritura pública,  mermándolas, y, en general a las relaciones con la Administración y los Registradores, el señor Ollé propone “contundencia y determinación”, moduladas, eso sí, “con inteligencia y diálogo permanente”. Hay que dejar claro, que se va a llegar “todo lo lejos que haga falta, en respuesta a determinados ataques”, y reitera “con serenidad  e inteligencia, pero enérgicamente”. Insiste en particular en la asignación del Registro Civil a los Registradores, y propone transmitir con “claridad y firmeza” la oposición del Notariado. Es más, el objetivo es, dice más adelante, “paralizar” esa asignación. No se explicitan los medios a utilizar para hacer efectivo este “objetivo estratégico”, aparte de la alquímica mezcla, cuyas exactas proporciones no se detallan, entre firmeza, determinación e inteligencia; supongo que quedan para una próxima exposición de la “táctica”.

La unidad del cuerpo es, para el Decano Ollé, un axioma indiscutible. Debe coordinarse con las competencias autonómicas, siendo  modelo de esta idea los concursos coordinados. No se manifiesta acerca de lo ocurrido en el último concurso, con la extralimitación de las competencias de la Generalitat al sustraer plazas de la oferta, como ya tratamos aquí.

También están entre las preocupaciones del Decano Ollé la transparencia, la información y la democracia internas. Constata que los decanos tienen más información que nunca, tanto respecto de la actividad del consejo como respecto de las sociedades vinculadas, las fundaciones y la mutualidad, sin perjuicio de que haya que intensificar ese suministro de información a los decanos. Los decanos. Pero también le preocupan los colegiados. Para ellos, propone la búsqueda de “mayores fórmulas de transparencia e información (…) dentro de los límites que exija la necesaria reserva y confidencialidad”. No se concretan, ni siquiera esbozan esas fórmulas ni esos límites. Más adelante, se refiere a esta misma cuestión, proponiendo como medida estratégica la potenciación de la comunicación interna, “por una cuestión básica de transparencia e información con los colegiados”. A cuyo efecto pone sobre la mesa una medida de eficacia inmediata: crear un grupo de trabajo que estudie la cuestión.

En cuanto a la estructura corporativa, el Decano Ollé lo tiene muy claro. Debe estudiarse la reforma de la estructura corporativa, “siempre y cuando se preserve inexcusablemente el actual papel preponderante de los colegios y, en definitiva, se mantenga la vigente estructura y equilibrio de poder en el Consejo entre la Comisión Permanente y el Pleno”. O sea, que lo prioritario no es una estructura más eficiente y eficaz. No. Lo importante es el equilibrio de poder.  E insiste: “se trata de implantar un modelo horizontal, participativo, integrador, dialogante y capaz de generar amplios consensos, que aproveche toda la potencialidad de los medios humanos del Consejo y de los Decanos integrantes del mismo”. El Decano, pues,  como sujeto de la historia notarial

En todo caso, para impulsar estas medidas, contará con todas las plataformas y asociaciones para que, a título informativo, se posicionen. Habrá que ver si incluye a las asociaciones unipersonales.

En línea con lo anterior, también desgrana el Decano Ollé sus propuestas sobre la estructura interna del Consejo. Que si potenciar la comisión permanente, que si una comisión por aquí, que si una sección delegada por allá, que si un decano coordinador por acullá. “El objetivo a alcanzar” (esta es buena) “es que cada Decano tenga al menos un área del Consejo bajo su responsabilidad, sea Comisión, Sección o Fundación”.  También dedica espacio al régimen de ejecución de acuerdos en el Consejo, periodicidad de las reuniones, etc. Cosas todas ellas de vital importancia, a la vista del detalle y precisión con los que las aborda.

El proyecto tecnológico  es fundamental en la estrategia del Decano Ollé, pues da al Notariado “la centralidad” (yo  no sé muy bien lo qué es eso y si está o no en el proyecto tecnológico pero bueno). Y aquí utiliza un lenguaje beligerante. En el modelo tecnológico notarial, “ni un paso atrás”, y quienes “reclaman una cierta involución” están profundamente equivocados y, atención que esto sí que es bueno, “deben ser aislados”. Me comunican que la Embajada de Noruega en Madrid está desbordada por las peticiones de asilo de notarios españoles, temerosos de “ser aislados”. Suerte compañeros, os enviaremos una postal. Otra cosa de mucho interés para el futuro es “la matriz y el protocolo electrónicos”, sin que el Decano Ollé entre en más detalle.

Otros asuntos de importancia son la potenciación de la sección internacional y la creación de una representación permanente en Bruselas, a fin de hacer valer nuestros intereses en el ámbito europeo. También alude a la política de comunicación externa, y al “posicionamiento político en los medios de comunicación de los principales acuerdos del Pleno como instrumento capital para influir socialmente en las materias de interés notarial”. Vaya. No detallan los acuerdos en el SIC y ahora quieren posicionarlos en los medios de comunicación.

Trata también de la sostenibilidad económica del Notariado, pero aquí no profundiza demasiado, más allá de señalar la urgencia de la aprobación de la demarcación, o la reforma del arancel y la postergación de la jubilación, si bien estas últimas parece mostrárnoslas como medidas de futuro, para cuando sea políticamente oportuno,  sin entrar en detalles, aparte del importante avance que, sin duda alguna, supondrá “la potenciación de la labor de la comisión de aranceles”.

En cuanto a lo que llama “ la dimensión social del  Notariado”, el Decano Ollé entiende que es misión de los “órganos corporativos liderar este proceso (la protección del consumidor) de manera, perfectamente  plausible, que no se entre en colisión con las entidades financieras, con las que el Notariado tiene importantes puntos de coincidencia, en defensa del vigente sistema jurídico y de garantías”. Mañana hablo con el director de la oficina bancaria acerca de nuestros puntos de coincidencia y el tipo de interés de mi hipoteca, esto no puede seguir así. En esta línea de “liderazgo”, la consabida alusión al OCCA, que debe impulsarse en los próximos meses (¿ya va siendo hora no?).  Y vincula a este apartado la reforma prioritaria del régimen disciplinario. No concreta este último punto.

Otra propuesta que me ha llamado la atención es esta, bajo la rúbrica “contratación de despachos externos”: “Hay que superar un cierto amateurismo imperante en la profesión y alcanzar  la plena profesionalización también en este ámbito capital”. Amateurismo imperante en la profesión. De la contratación de despachos externos, creo que podría hablar un poco más. Sería interesante conocer algo de eso.

Ya os dije que si os quedabais hasta el final habría una sorpresa. Pues ahí va. Dejo la palabra al Decano Ollé, en la recapitulación de sus medidas:

“Elaboración de un plan de actuación para seguir impulsando, de manera continuada e intensa, la fusión de cuerpos con los registradores, según acuerdos del Pleno,hasta alcanzar el objetivo, beneficioso también para el interés general. Será un proceso lento y lleno de obstáculos, pero es una prioridad irrenunciable en la que hay que insistir persistentemente. A medio plazo, es una medida que resulta inevitable para garantizar a la sociedad española el óptimo funcionamiento de nuestro sistema de seguridad jurídica preventiva” Y luego vuelve a señalar como objetivo estratégico fundamental “la fusión con los registradores”.

Ahí es nada. Yo no voy a decir aquí si la fusión es buena o es mala. Solo digo dos cosas: primero, no parece que ese sea el “proyecto estratégico de los registradores” (suena como si yo digo que he decidido, como objetivo irrenunciable, iniciar una relación con la señora de la foto, que no creo que esté por la labor. Por lo menos no creo que sea su objetivo estratégico); y, segundo, parece que una modificación de tal calado no debería decidirla el Pleno (integrado por todos los Decanos y de cuyos acuerdos todos son responsables) por si y ante si, de espaldas al cuerpo.

En fin, un proyecto hueco, altisonante y ombliguista, en el que todo gira en torno al Consejo, sus estructuras y sus equilibrios y en el que las cosas verdaderamente importantes se despachan con vagas referencias al “impulso”, al “liderazgo”, a “la necesidad de su estudio”, “a la conveniencia de su reforma” etc. , sin aportar ningún criterio sustantivo sobre el que podamos discutir o debatir.

Y hasta aquí la crónica.

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15 Responses to "La estrategia del Decano Ollé para el Notariado"

  • F. Javier Oñate Cuadros
    20 marzo, 2015 - 11:32 Reply

    Del artículo-editorial de nuestro compañero de colectivo me gustaría resaltar algunos aspectos.

    1º.- Cuando hace siglos, se organizó una oposición al régimen anterior, en la que el decano Ollé tuvo participación muy destacada se hizo sobre unas bases muy claras que implicaban entre otros aspectos, el irrenunciable principio de “un notario, un voto” en la elección del órgano ejecutivo presidencial, sujeto al control de una Junta de decanos con voto ponderado. Luego ya venía la discusión, debate o diálogo sobre la letra pequeña, pero la grande era diáfana. Este esquema organizativo se proponía sobre la base de que era el que aunaba democracia, transparencia, eficacia y eficiencia, en el corto, el medio y el largo plazo.

    2º.- Nuestro compañero de colectivo tiene perfecto derecho a cambiar de opinión, el mismo que los demás a criticarlo … y a cambiarla. Le reconozco el valor de poner negro sobre blanco, sin ambigüedades ni matices, su visión de lo que es y debería ser el “colectivo notarial”. Me gustaría que los demás decanos hicieran lo propio, bien para adherirse, bien para separarse de sus planteamientos. Estoy convencido de que salvo alguna rara excepción, nadie lo hará.

    3º.- En el fondo, lo que se percibe entre nuestros esforzados decanos es que lo verdaderamente importante es la lucha por una parcela de poder. Dentro de esta estrategia es esencial inocular entre las bases el miedo y nada produce más que un enemigo externo aliado con enemigos internos, a fin de hacer el rebaño más fácilmente gobernable. Esto lo sabemos desde siempre, Maquiavelo y Hobbes lo sistematizaron y las modernas técnicas de psicología social han hecho de ello un arte. Disonancias cognitivas.

    4º.- Es muy fácil intimidar a los miembros y miembras de nuestro colectivo. Se nos bombardea con mensajes apocalípticos, estamos al borde del fin, mira lo que pasa en Europa, con la amenaza de la extinción de una profesión cada día menos entendida y más devaluada de la que siempre nos libramos en el último momento gracias a la providencial gestión de alguien que conoce a alguien. Al final el resultado es que la masa del colectivo nos instalamos en una “cómoda” indiferencia y un miedo difuso, anestésico y esclerotizante.

    Y 5º.- Cada vez se insiste más en la importancia de lo colectivo -impuesto- sobre lo individual: Deberes de información a la administración, con abandono total de la responsabilidad profesional con nuestros clientes (los ciudadanos lo son) en forma autoimpuesta, hipercrecimiento de Ancert a costa de los notarios, disciplina cuasimilitar, ejercicio despótico (en el sentido del siglo XVIII) del poder corporativo. Pero nuestro ADN es otro: Ejercicio individual de nuestra profesión, con responsabilidad también individual pero cuyas consecuencias pagamos todos, económicamente y en términos de imagen y prestigio social. Total inadecuación de los medios a los fines.

    Interesante pero nada nuevo bajo el sol.

    Por lo demás y en la línea de Luis, no creo que lo estatégico sea la fusión con los registradores. Lo estratégico debería ser que ellos la pidan.

  • Fernando Olaizola
    20 marzo, 2015 - 12:09 Reply

    El apartado de su plan estratégico que Joan Carles Ollé dedica a la “potenciación del proyecto tecnológico” merece ser citado íntegramente:

    “Uno de los grandes aciertos y éxitos del Notariado en los últimos quince años ha sido la gran apuesta por las nuevas tecnologías, en las que el notariado ha sido pionero y ha estado y está en la vanguardia de las profesiones y de los cuerpos de la Administración del Estado. El proyecto tecnológico da al notariado una enorme centralidad, con toda la potencia estratégica y derivada que supone el Índice Único, lo que le permite seguir avanzando en la generación, por parte de ANCERT, de nuevos proyectos útiles para la Administración y la sociedad española. Es irrenunciable la apuesta de seguir creciendo en este capítulo y exprimiendo todas las potencialidades del modelo tecnológico notarial. Dudar en este punto sería un grave error. Ningún paso atrás. Algunas voces que reclaman una cierta involución están profundamente equivocadas y deben ser aisladas. Al contrario, hay que seguir avanzando con paso firme. El reto es hacerlo siendo al mismo tiempo los proyectos cada vez más útiles para los notarios y para la profesión. Y otro reto clave para un futuro cercano es la matriz y el protocolo electrónicos”.

    Ollé se muestra muy enfático y muy inconcreto. Por ejemplo, a mí también me gustaría que se nos explicase en qué consiste esa enorme centralidad que aporta a la función notarial el proyecto tecnológico. Porque la centralidad la tiene la función notarial por su situación y su papel en el tráfico socioeconómico, y da la impresión de que ANCERT y el Indice Unico simplemente se dedican a vivir parasitariamente de ello.
    Y también, Ollé hace gala de una intransigencia y de una beligerancia que, cuando menos, cabe calificar de desafortunadas. Por lo visto, en lo que a tecnología se refiere, el plan estratégico del notariado ya está trazado y es “irrenunciable”. No cabe “ningún paso atrás”. Cualquier duda es “un grave error”. Y toda disconformidad con ese plan supone una “involución” y los “profundamente equivocados” discrepantes deben ser “aislados”.

    No obstante ello, considero que es perfectamente legítimo plantear las siguientes cuestiones:
    – ¿El notariado en materia de nuevas tecnologías sigue estando en la vanguardia? ¿En qué consiste, en concreto, ese proyecto tecnológico del notariado? ¿Cuál es, más allá de las grandes frases, nuestra estrategia en la materia?
    – ¿Los proyectos de ANCERT realmente son útiles para la sociedad española? (para la Administración está claro que sí).
    – ¿Los proyectos de ANCERT de verdad son cada vez más útiles para los notarios? Doy por sentado que Ollé no pretende algo tan burdo como atribuir a nuestro plan tecnológico el mérito de que en las notarías ya no se utilicen maquinas de escribir, o que se recurra mas al correo electrónico que al postal, y cosas por estilo. Entonces, ¿dependerá de en qué se entienda que consiste nuestra profesión? ¿No constituyen más bien los sucesivos proyectos de ANCERT una rémora cada vez mayor en nuestro trabajo y más ajena a nuestra función? ¿Cómo se concilia esa supuesta utilidad para los notarios con el que, por ejemplo, y como guinda de ese pastel que es la base de datos de titulares reales, se nos solicite de golpe un envío masivo de copias en plazos perentorios, para poder “depurarla”?
    – ¿Cómo de cercano está el futuro en que veremos la matriz y el protocolo electrónico? ¿Ya está claro, o al menos esbozado, cómo se va a hacer para que la autorización del instrumento público electrónico quede sujeta a las mismas garantías y requisitos de todo documento público notarial, como exige el artículo 17 Bis de la Ley Orgánica del Notariado?

    En el mismo número de la revista “La Notaría” en que aparece el artículo de Ollé, se nos informa sobre la Jornada Notarial de San Benet, celebrada el pasado mes de octubre. Una de las mesas en dicha Jornada llevaba por título “ANCERT: ¿amigo o enemigo?” (y ya es curioso que se eligiera semejante título). Frente a la que pareció ser una intervención un tanto crítica, su consejero delegado, César Belda, contestó diciendo que “ha faltado comunicación y transparencia” y que lamentaba “no haber informado más a los notarios de la trascendencia que tiene ANCERT para nosotros” (mayormente se trata, pues, de un problema de comunicación: cuando a los notarios se nos expliquen las cosas bien explicadas, con el mimo y la dedicación necesarios, todos entenderemos lo bueno que es ANCERT para nosotros). Belda añadió rotundo que “si no hubiéramos hecho la apuesta tecnológica hoy no existiríamos”. Y finalmente, “en cuanto al plan estratégico de ANCERT” aseguró que “sus tres buques insignia son la firma electrónica, el índice único y el diseño de un programa que simplifique los trámites y abarate los costes”.

    Junto con el ejemplar de “La Notaría”, ha llegado también a mi despacho un primoroso folleto mediante el que ANCERT informa de sus novedades a los notarios. ¿Qué se nos cuenta en este folleto? Cosas como las siguientes:
    – Que vamos a tener un nuevo proveedor de telefonía móvil.
    – Que vamos a poder obtener telemáticamente NIF y certificados de deudas de las comunidades de propietarios; que próximamente se activará el servicio de liquidación del ITP con Castilla-La Mancha; que se integran nuevos organismos en el servicio de consulta telemática de apoderamientos.
    – Las novedades en materia de Titulares Reales y su base de datos (con la posibilidad de que realicemos nuevas “comunicaciones proactivas”), así como en el expediente electrónico.
    – Que ciento cinco notarías ya han elegido AGN, el programa de gestión del Consejo.
    – Que el Colegio Notarial de Lima ha firmado un convenio de colaboración con ANCERT para la implantación de un sistema informático que fortalezca su lucha contra el blanqueo de capitales, una aplicación de gestión de expedientes similar al entorno SIGNO español y una base de datos centralizada. Y que hay programadas próximas visitas a Puerto Rico, Marruecos y Bolivia.

    Así pues, resulta que:
    – Los notarios tenemos ofertas en telefonía móvil.
    – Vamos ampliando nuestras posibilidades de gestión telemática -certificados de gastos de comunidad, obtención de NIF-, que sin duda tienen su utilidad para el ciudadano (y que, claro está, haremos cobrando, y agradezcamos que ANCERT nos brinde esta fuente de ingresos, porque lo de la revisión del Arancel ya nos anuncia Ollé que es de “difícil ejecución” y “debe mantenerse en espera de un momento más favorable”). Pero éstas, y otras gestiones que ya llevamos a cabo, no dejan de ser eso, simples tareas de gestión. Y confiemos en que cuando Ollé habla de los nuevos proyectos de ANCERT útiles para la sociedad española, no se esté refiriendo sólo a esto, porque si un proyecto tecnológico notarial no llega a más en su servicio a la sociedad, es que se está quedando corto.
    – Las bases de datos y el Indice Unico deben seguir fortaleciéndose como lo que son, el cimiento y la columna vertebral de un notariado que tiene en el servicio a la Administración su razón de seguir existiendo.
    – El programa de gestión del Consejo por fin se va implantando, lento pero seguro. Tras los años que lleva de desarrollo y el coste que ha supuesto ¡ya lo han elegido ciento cinco notarías!
    – Y hay que seguir exprimiendo todas las potencialidades, estratégicas y también, claro está, económicas, de nuestro modelo tecnológico. Junto a la venta de las bases de datos a los bancos, se abre una nueva “vía de negocio”, porque resulta que vamos a vender las aplicaciones de ANCERT en Marruecos, Bolivia o Perú, operaciones que sin duda serán también de gran calado económico.

    Pues bien, pese a semejante panorama ¡ni un paso atrás! Dudar o cuestionar las estrategias de nuestros decanos es una profunda equivocación, supone una involución y merece el aislamiento. Menos mal que, de momento, la cosa se queda en aislar a los involucionistas, y no se propone que sean sometidos a un proceso de reeducación, o algo parecido.

  • F. Javier Oñate Cuadros
    20 marzo, 2015 - 14:26 Reply

    Imaginemos que un compañero de colectivo notarial hace las unas declaraciones, grabadas, a un periódico de amplísima difusión local, que esas declaraciones se publicitan en Internet y además hay constancia gráfica de la reunión entre entrevistadora y entrevistado.

    Imaginemos que se hacen además, para rebatir o al menos, matizar, determinadas afirmaciones que la periodista hace en su blog, es decir, que el entrevistado va preparado para ello.

    Imaginemos que las declaraciones, entrecomilladas, son del siguiente tenor (intento poner en negrita lo más destacable):

    “P: Como apunto en el post, lo que tocáis se eleva a documento público como si fuera a las puertas de San Pedro.
    R: Nuestra función no es hacer milagros. Nosotros estamos para proporcionar información y todo eso tiene que salir del trabajo del notario. Con todas esas estadísticas podemos saber , por ejemplo, qué nacionalidades compran más agrupadas que otras, cuáles compran más caro y quiénes venden más. Los bielorrusos compran a mucho precio, pero compran muy poco.”

    Imaginemos que no estoy imaginando nada sino que lo que escribo es cierto.

    Seguramente me estaré volviendo un viejo, carca y un cascarrabias, aunque sea algunos años más joven que el autor de esas declaraciones. Pese a ello, creo que haré bien en sorprenderme de que un compañero de colectivo, decano para más señas y miembro de la comisión permanente, ante una pregunta concreta en la que se dice que “lo que tocamos lo convertimos en documento público”, cosa que además de cierta es esencial a nuestra función, conteste que “nosotros estamos para proporcionar información”, cosa que si importante, no es esencial a nuestra función. Sobre todo dependiendo a quién se dé, cómo y para qué.

    Al parecer cuando habla de “nosotros” no se está refiriendo a los decanos, sino a los notarios. Las administraciones tienen derecho a saber, nosotros, no. Es lo que tiene cuando de autor de documentos públicos nos rebajan a “proporcionadores de información”.

    Lo mejor del caso es que la periodista no se queja por intrusismo profesional. Quizás considere inconscientemente que a lo mejor en un futuro será ella la que haga públicos los documentos. Al fin y al cabo, puestos a proporcionar información, lo hará siempre mucho mejor un profesional.

  • Puertas abiertas
    20 marzo, 2015 - 15:08 Reply

    En el folleto de ancert (por cierto ¿el Consejo no tiene nada mejor en qué emplear el dinero que en el autobombo que se da ancert?) viene lo de las jornadas de puertas abiertas y la posibilidad de que los notarios visitemos sus instalaciones. Mario Abascal, que recibe personalmente a los notarios visitantes, no se priva de hacer alusiones sin venir a cuento acerca de los “Transparentes”, refiriéndose a los editores de este blog. ¡Editores, sabed que os temen!

  • moderno
    20 marzo, 2015 - 17:16 Reply

    El Colegi Notarial de Cataluña sede del Notariado Europeo y demás, podría asumir la reforma de la estructura corporativa, el pronto pago a los Mutualistas, la modernización del Arancel, la Democratización Notarial año 2015, la información a las bases, hacer un balance Notariado y Democracia 1.975 – 2015 y la determinación de premios y responsabilidades si ha lugar. La Revista es de lo más completa

  • Lector
    20 marzo, 2015 - 17:35 Reply

    La verdad es que, una vez leída la entrevista que le hacen al Sr. Belda, miedo dan sus habilidades como comunicador. Vaya sarta de despropósitos.

  • Severo
    20 marzo, 2015 - 18:11 Reply

    De acuerdo con el comentario de Javier Oñate, especialmente con el punto cuarto: los miembros y miembras de nuestro colectivo somos muy fáciles de intimidar. No ha habido notarios en mi familia, yo soy el primero, y durante mis tiempos de estudiante y opositor suponía que un notario tenía que ser una persona con carácter, con criterio, que no se deja apabullar, al igual que ocurre con la imagen que tenemos de un general del ejército, que así a priori no te lo imaginas acoquinado. Y no ha hecho falta mucho tiempo para que se me cayera esa imagen. Y lo que no deja de sorprenderme es que nos dejemos asustar de una manera tan torpe, es decir, con mensajes tan claramente destinados a dar miedo, incluso los compañeros más cabales y que para todo lo demás tienen las ideas muy claras. Quizá en nuestro ADN haya más cosas de las que dice Javier, y quizá nos merecemos lo que tenemos.

  • Notari II
    21 marzo, 2015 - 18:30 Reply

    El Decano Sr. Ollé, respetemos el tratamiento que le da el autor/es de la entrada, gira sobre sí mismo como veleta desnortada, sin más preocupación aparente que la de seguir siendo el Decano Sr. Ollé.
    Accedió al cargo con el pomposo título del “notari d’en Mas”, intentando hacerse valer como conseguidor ante la Generalitat- a fin de cuentas , en manos de gente de su partido CDC-
    Fue el 50% de un conocido dúo que recorrió el “Estado español”, sic, con el espectáculo “Aquí está el Notariado”, cosechando las risas del respetable,- en especial, las registrales-
    Prestó su cara como mascarón de proa de la nave “Concordia”, con comandante registral y tripulación mixta más que resabiada.
    Intentó presentarse a Pte. de lo que de Notariado español quedaba, con éxito indescriptible, mientras iba de palafrenero del Conseller Gordó, haciéndose sitio destacado en la marcha del “prusés”.
    Ahora, trata de marcar el camino del todavía Pte. del CGN, Sr. García, el mismo que le decía lo que tenía que votar cuando de Congresos notariales se trataba- los que fueron al de Tenerife en 2008 cuentan y no paran de esta jocosa tesitura- En su nueva faceta de “transversal” convencido, no le reconoce y quiere pasar sobre él.
    Parece que los mentores de esta página se han dado cuenta ¡por fin! de lo que dan de sí determinados personajes, capaces de defender una cosa y la contraria con tal de no perder su papel en la representación.
    Espero que lleguen a tiempo de regenerar y sanear lo que de Notariado va quedando.

  • vigia
    22 marzo, 2015 - 13:36 Reply

    El autor de este artículo demuestra su maestría con el florete de la ironía en su despiece de las propuestas del Decano Ollé. Pues enhorabuena.
    Lo cierto es que Joan Carles Ollé presenta al menos unas líneas programáticas y señala un camino con el que podrá estarse más o menos de acuerdo, pero se manifiesta.
    He rebuscado y no encuentro a ningún otro miembro del CGN que haga presentación de ninguna idea. Y así, ahí va mi ingenua pregunta para los señores editores del chat:
    ¿Sólo saben criticar al único Decano que tiene el valor de presentar sus propuestas y nada dicen de los demás miembros del Consejo que no han sabido exponer ninguna idea programática?
    En mi ingenuidad no entiendo su línea editorial en su persecución permanente contra Joan Carles Ollé y su silencio sepulcral frente al Presidente del Consejo y sus adláteres, porque no me digan ustedes que tenemos motivos para estar satisfechos con su dedicación: “juego de sillones” (nuestra versión casera de “juego de tronos”). Y…si están haciendo algo más…lo siento pero hasta aquí no llegan esas nuevas. Perdonen señores editores, me equivocaba; hay dos miembros que sí se han manifestado:
    1º.- El señor Presidente del Consejo (al menos antes de serlo) con su firme e irrenunciable propuesta de elección directa del Presidente del Consejo (¿o estaba sujeta a la condición suspensiva: “cuando yo ya no sea Presidente”?) .
    Y…, tachán 2º.- El señor C.B. Casanova: acabo de leer a través del link su entrevista con la periodista. Increíble su elocuencia. Maravilloso. Inenarrable (perdón sr. Bustillo: ahora la ironía la he utilizado yo, y lo aclaro por si algún incauto se queda en la literalidad; nada más lejos de mi intención: la lectura de ese artículo me produce bochorno).
    Finalmente, decirle al compañero Notari II que, salvo las manifestaciones del sr. C.B. Casanova en su entrevista con la señora bloguera, no encuentro ningún otro comentario más desatinado que el suyo. En sus palabras todavía se oyen los llantos de la camarilla destronada del Colegio de Cataluña. Todavía estamos padeciendo las consecuencias de sus propuestas

  • Fernando Olaizola
    22 marzo, 2015 - 19:43 Reply

    Vigia:
    Entenderás que no esté de acuerdo contigo cuando dices que desde este blog se da “una persecución permanente contra Joan Carles Ollé” y se guarda “un silencio sepulcral frente al Presidente Del Consejo y sus adláteres”.
    En cuanto a lo segundo, te invito a leer, por ejemplo, los post de 25 de septiembre o de 10 o de 23 de octubre de 2014.
    Y en cuanto a lo primero, tienes que reconocer que Ollé y sus adláteres (como Foro o Futuro Notarial) las ponen (y permíteme la expresión coloquial) más “a huevo”.
    Dices que Ollé tiene el valor de presentar su proyecto. También dices que con el mismo podrá estarse más o menos de acuerdo. ¿Tú estás de acuerdo con ese proyecto? ¿Lo suscribes íntegramente? ¿En qué puntos discrepas de lo que se dice en este post y en los comentarios al mismo? Te invito a que nos lo detalles.
    En todo caso, me sumo a la petición de Javier Oñate (y supongo que tuya) de que los demás Decanos expongan también su proyecto para el Notariado en el 2015-2016. O cuando menos, que lo hagan aquellos Decanos que acostumbran a protagonizar las luchas por el poder en el Consejo.

  • JJCC
    24 marzo, 2015 - 19:10 Reply

    Es mejor no hacer nada. Todo lo más criticar en tertulia y tomando unas cañas.¡ Que nadie diagnostique una enfermedad sin tener, aplicar y garantizar los remedios adecuados. !. ¡Todo está bien (o todo esta mal)! , ¿Qué más da?. Lo importante es no destacar, no hacer sombra. Come y calla.
    Quienes tienen vocación de cambio, molestan.
    Hay que volver a los viejos tiempos: reunión cada quince días; escuchar , aprender, obedecer, callar y confiar. Dios proveerá . Madrid dicit.
    Pues mi vecina conoce a una prima del subsecretario. ¡Tu te encargas!.
    Se levanta la sesión.
    No llego al Ave. ¿Te acerco al aeropuerto?. (Cada día nos dan peor de comer).
    ___________________

    Si alguno, mientras tanto, piensa , trabaja u opina…peor para él.
    Llevamos en esto mas de cinco siglos.
    Nunca pasa nada.
    ¿O sí?.

  • Luis Bustillo
    24 marzo, 2015 - 20:16 Reply

    Como autor del post, me gustaría hacer un comentario en respuesta a alguno de los anteriores(sin ironía alguna)

    El artículo del Decano Ollé es un síntoma de un problema estructural que es grave. No se trata de que las propuestas sean mejores o peores ( a mi juicio, simplemente no tienen contenido). La cuestión de fondo es que, en una situación de crisis de adaptación y de pérdida de confianza de la sociedad en el Notariado, 17 miembros del cuerpo, por si y ante si, debatan el futuro a muchos años vista, sin contar con los afectados.
    Me quedan, ceteris paribus, 35 años en la profesión. Cuando el más joven de los decanos se haya jubilado, tendré aún mucho por delante.Y visto lo que hay, me río por no llorar,es lo que pasa.

  • JJCC
    25 marzo, 2015 - 21:30 Reply

    Las resouestas de Belda tienen como destinatarios a quienes piensan que la utilidad del notariado está en los servicios de información y estadística que pueda prestar a las administraciones. Quizás le haya faltado insistir en las prestaciones que el notariado presta a los ciudadanos, con lo que algo tan instrumental como nuestros sistemas informáticos, cobra mas relevancia de la que le corresponde. A la hora de enjuiciar sus respuestas no debemos olvidar el papel que desempeña dentro de la “estructura” del Consejo y de Ancert.
    A lo mejor hoy por hoy son necesarias estas actitudes, pero no deben excluirse las “tradicionales”, que muestren los otros aspectos (fundamentales pero ignorados o menospreciados) de nuestro oficio.
    El notariado nació de abajo arriba, como creación de la sociedad, se incardinó y sobrevivió por asentarse sobre una doble legitimidad: la que le propoircionaba el “poder” (obispo, concejo, noble o rey) y la que le reconocía la “sociedad”. El resultado era algo que estamos empezando a perder: credibilidad.
    Hoy estamos perdiendo o hemos perdido esos dos soportes y desapareceremos si no los recuperamos a los dos, en un juego de equilibrios que hoy por hoy ya no tenemos. Hay que recuperar (uno a uno, en cada despacho, en cada momento, en cada circunstancia, con cada cliente, con cada escritura, con cada minuta) la credibilidad y confianza que se está esfumando. Y esto no lo puede hacer ni Ollé , alk que respeto y admiro, ni los 17 Decanos. ESTO ES COSA DE TODOS.
    El asunto me recuerda al Artículo 5º de las viejísimas Ordenanzas Militares de Carlos III, que a algunos carrozas nos tocó aprender. Decía : “El cabo, como jefe mas inmediato del soldado, se hará querer y respetar de él….”. Ahí esta la clave, en la combinación y simultaneidad del “querer” y del “respetar”. Cada uno de esos sentimientos separado del otro es muy fácil de suscitar, pero no es suficiente para garantizar la supervivencia del invento.

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