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Notarios y nuevas tecnologías

Recientemente la web marketingnize.com, me ha pedido que escriba sobre mi persona y mi profesión. Tengo que confesar que esta web me ha servido de inspiración, por lo que creo que es justo que comparta con ella parte del contenido, aunque con una visión más destinada a mis compañeros y no a un público general.

Mi profesión (la de Notario) es de esas profesiones detrás de la cual todo el mundo se imagina a un señor mayor, incapaz de esbozar una sonrisa; sin embargo todos los Notarios que conozco son personas normales y corrientes (e incluso más de uno es vulgar o mediocre –haberlos haylos, y quizá yo sea un ejemplo de ello-). Parece que la palabra Notario, con toda su seriedad y antigüedad, y la palabra Internet, con toda su frescura no conjugan bien, y en cierta manera es cierto, pues mi primer ordenador lo tuve cuando aprobé las oposiciones, y no soy lo que se llama “nativo de internet”. Los Notarios empezamos siendo los chicos listos del barrio, en la más remota antigüedad, cuando sólo unos pocos sabían escribir, fueron llamados escribanos o escribas, y empezaron a dejar constancia de los hechos. Somos los causantes del paso de la prehistoria (cuando no hay constancia escrita del ser humano y sus vicisitudes) a la historia conocida. De dejar constancia de los hechos más importantes, que ocurrían a los señores más influyentes, pasamos a dejar constancia de los hechos y acuerdos de los ciudadanos. Como sabíamos leer y escribir, conocimos las leyes que dictaban los gobernantes, y ayudamos a esos ciudadanos a cumplir las leyes, y a adecuar sus acuerdos a dichas normas. No somos otra cosa, simplemente un instrumento de la sociedad, al servicio del ciudadano, allá donde este no tenga conocimientos.

Me hace gracia que digan que damos fe porque el poder público nos otorga esta potestad.Jamás hemos dado la fe (la hemos cobrado) pero la potestad no nos la ha dado el poder público, sino la ciudadanía que durante siglos ha acudido a nuestros despachos para contarnos su historia, así como para pedirnos que comprobemos dicha historia y dejemos constancia de ella.Si miramos el diccionario de la academia española fehaciente es aquello en lo que se puede confiar, que es verosímil (por eso una notificación por burofax es fehaciente, pese a que un dignísimo cartero no tenga fe pública). La confianza y la verosimilitud no se otorga, se obtiene, es el fruto de siglos de honestidad, por parte de unos compañeros que dieron testimonio de la realidad que vivieron , afrontaron los problemas que les tocó vivir, e hicieron su trabajo de la forma que honestamente supieron hacerlo mejor.

¿Seguimos siendo necesarios los Notarios?

Creo que sí, pero siempre que sepamos cual es nuestro origen y nuestra función. Internet y las redes sociales son el nuevo reto, se presentan como una nueva sociedad virtual, con sus propias normas y reglas, con su propio lenguaje (incluso tiene su propia moneda -el Bitcoin-). Los Notarios tenemos que estar donde siempre hemos estado, al frente de la sociedad, dejando constancia de sus hechos. Sin embargo, ya no se trata de constatar si una doncella había perdido su virginidad por accidente. Ahora el reto es saber dónde está una dirección IP, saber hacer un ping, entender el lenguaje HTML o PHP, saber si un perfil social es cierto o falso.

Ya no es necesario dejar constancia en un pergamino, y archivar los datos más íntimos del ciudadano. Ahora es garantizar la intimidad y la privacidad de las personas, cuyos datos, y negocios pululan libremente por Internet, y son constantemente analizados por el big data.

Un ejemplo es la nula denuncia de las facilidades con las que se obtiene Información On line en el Registro de la Propiedad, o el obsoleto sistema de presentación telemática de pdfs que pueden y son escaneados en los Registros, por no comentar que se imprimen y se llama al cliente para que recoja la copia electrónica de la escritura.

Esto es lo que afecta a nuestro oficio, la posibilidad de que un ciudadano deposite sus archivos electrónicos ante un Notario, que cuente con un sistema seguro para su custodia, depende de unas inversiones en un servicio de Host, completamente inasumibles por un Notario individual.

Luego se lee que google ofrece un servicio de testamento digital y sonreímos con displicencia, pero no ofrecemos soluciones para la sucesión mortis causa de las claves de acceso a cientos de aplicativos, o ni nos planteamos que cientos de personas archivan sus documentos sin seguridad alguna en servicios como I cloud o Dropbox.

El que la ley de sociedades de capital permita las web corporativa de las sociedades, y que estas webs se alojen en servidores del Notariado, es algo sobre lo que parece que nadie le plantea soluciones (eso si luego nos quejamos de nuestros aranceles, cuando podríamos prestar un servicio de diseño web a poco que nos organizáramos).

Soy hijo de Notario, y casualmente mi primer destino es el pueblo en el que nació mi padre Fuente Obejuna (Lope de Vega no sabía escribir cuando dijo Fuenteovejuna); en ese pueblo me hice cargo del protocolo histórico, y era custodio de documentos de más de quinientos años de antigüedad. Lo que no sabe nadie es la verdadera historia del pueblo, y quién fue el primero que apareció por allí cuando mataron al comendador del rey. No fue el ejército (que es lo lógico si se subleva una población), fue un Notario, que pluma y papel en mano, y probablemente con más miedo que verguenza, se dedicó él solito a intentar investigar quién fue el que mató al Comendador. Ya no se lleva la pluma y el papel, ahora son los ordenadores, el cloud computting, los correos electrónicos, los sms, los whatsaap, los comentarios en twitter o Facebook, las fotos subidas a Instagram o los videos de youtube, los archivos que se descargan, la compras on line (pero son sólo documentos, y un lenguaje nuevo que hay que hablar y escribir). Ya no es defender el honor del pobre comendador del Rey, ahora es defender la privacidad del infeliz que va dejando rastro digital desde un Smartphone.

Pero desde luego no es la época del Notario con la placa en la puerta de un pueblo, la placa hay que ponerla en Internet, y los ciudadanos acuden antes a google y redes sociales que a la Notaría.

Un ejemplo es que en la época en la que pocas personas leen un periódico impreso en papel, y toda la información circula por internet y por RRSS, se llega a tal grado de ignorancia, que se contratan a periodistas en vez de comunicadores, o se habla de campañas de publicidad cuando hay que hablar de márketing. Otro ejemplo es que en vez de ofrecer un alojamiento seguro al ciudadano de sus datos personales, ahora se decide negociar sin su consentimiento con las bases de datos del Índice Único. Otro ejemplo más, es que sólo conozco a un compañero que ha entregado un certificado de firma electrónica a personas distintas de sus empleados, por no decir que la firma electrónica se basa en claves y no en huellas dactilares o el iris.

Toda la regulación que habla de la contratación on line desconoce de la figura del Notario, y no nos quejemos, pues no ofrecemos soluciones, ni nos preocupamos lo más mínimo del tema, siendo que un servicio de firma electrónica, un servicio de sellado en tiempo de los contratos on line, y un servicio de custodia de dichos documentos, es base de las seguridad y privacidad de los mismos.

En materia de notificaciones y requerimientos, y con la existencia de correos electrónicos, whatsaap, o sms, seguimos hablando de la diferencia entre las actas de notificación por correo y las de notificación, pero nada se hace frente a los que se ofrecen como Notarios on line. Del mundo 0.0 en el que internet no existía, pasamos al 1.0 en el que alguien dice algo a otro, luego al 2.0 en el que la comunicación no es unidireccional, sino que se comparte, ahora se está hablando del mundo 3.0, en el que la idea es la de forjar empatía, confianza y complicidad; superar la simple comunicación, y generar emoción. Pero el futuro es el mundo 00, ni puntos ni nada. Dos ceros entrelazados en matemáticas es el símbolo del infinito, e infinito creo que es el mundo de internet, así como que dicho futuro (no muy lejano) es un futuro en el que lo real y lo virtual se entrelazan tan indisolublemente que no pueden diferenciarse.

Lo que trato de decir es que nos encontramos ante un mundo nuevo del que el notario no puede estar ajeno, si queremos seguir teniendo un papel relevante. ¿Cómo? No es fácil responder a esta pregunta ni pretendo dar soluciones, pero a continuación lanzo una batería de ideas para la reflexión. Necesitamos:

  1. Un paso adelante por parte del Consejo General del Notariado en entender que no hacen falta periodistas sino comunicadores
  2. Un empezar a practicar el branding y el engagement, no ya con el ciudadano, sino con los propios Notarios, que se encuentran en una situación a caballo entre la desidia y el hartazgo, y que languidecen viendo día si día también un ataque tras otro a su profesión, sin plantearse que quizá más que esperar a que resurja el boom inmobiliario, hay que innovar y ofrecer nuevas soluciones.
  3. En pasar de la información aséptica y fría a un compartir las necesidades del ciudadano, con una presencia real en redes sociales y no meras cuentas llenas de seguidores pero sin el más mínimo interés.
  4. En entender que la contratación electrónica está en auge y ofrecer soluciones reales como Notarios para garantizar la seguridad y legalidad de las mismas (la firma electrónica y el sellado en tiempo son soluciones que actualmente: o se ofrecen a costes inaceptables o simplemente no se ofrecen).
  5. En una formación tecnológica además de jurídica por parte de los Notarios, y un apoyo real por parte de los órganos directivos en dicha formación. No puede ser que no más de quince nos estemos preocupando por el tema a nuestra propia costa, de forma completamente amateur, y teniendo delante un Reglamento Notarial y un Código Deontológico más que desfasados.
  6. En una concepción del Notario como salvaguarda de la privacidad en Internet del ciudadano, ofreciendo alojamiento seguro a sus webs y claves, e incluso documentos, ofreciendo alternativas a Dropbox, Icloud y programas similares, y facilitando tecnológicamente una solución al problema de la herencia de sus identidades virtuales.
  7. En un potenciamiento de la firma electrónica y uniformar los cientos de aplicativos que existen en la materia, en un país en el que se prestan mayor número de servicios de firma electrónica y de time stamping del mundo, y donde menos se utilizan sin embargo.
  8. En un servicio de hosting seguro para los Notarios, y el ofrecimiento por el Notariado a la ciudadanía de un hosting seguro (y cuando digo seguro, hablo de protección frente a la administración pública ), cada vez más son las fotos, e incluso archivos electrónicos que se depositan en Notaría y la única solución es usar un pen drive o un CD.
  9. En el verdadero desarrollo de un protocolo electrónico.
  10. En la posibilidad de que un Notario preste un servicio de sellado en tiempo de archivos electrónicos (y no Ancert que es una simple sociedad limitada).
  11. En un servicio de Ancert al Notario en materia de nuevas tecnologías, y no la estupidez de ofrecer telefonitos gratis y demandar información al amparo de una increíble potestad reglamentaria.
  12. En una posibilidad real de asistir a Juntas de los Colegios por videoconferencia y permitir el voto en dichas juntas con nuestra firma electrónica avanzada.
  13. En un ofrecimiento claro del notariado para modificar el Anexo IV del Reglamento Notarial, para permitir el voto electrónico (con las debidas garantías de privacidad) en las elecciones.

No quiero que este sea un post de denuncia, sino de ánimo, y sobre todo de compromiso. Los problemas están ahí, las necesidades se sienten, y me niego a quedarme cruzado de brazos esperando a que me lo resuelvan “desde arriba”. Reflexionemos sobre todo esto.

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About Francisco Rosales de Salamanca

Notario de Alcalá de Guadaira Editor del blog que lleva su nombre http://www.notariofranciscorosales.com/

25 Responses to "Notarios y nuevas tecnologías"

  • Jose Carmelo Llopis Benlloch
    9 septiembre, 2014 - 01:55 Reply

    Como siempre, Paco, enhorabuena por tu post. Sabes que comparto al 100 por 100 tus reflexiones, que hago mías, sobre el Notariado y las nuevas tecnologías. Especialmente importante me parece ese decálogo final que comentas, al que yo, modestamente, añadiría algún apunte:

    Sobre el comentario de que no hacen falta periodistas sino comunicadores, añadir que quizás los periodistas entiendan muy bien cierta parte de la comunicación, pero desde luego no entienden la 2.0 (o no la entienden para nosotros) dicho esto con toda la modestia del mundo, y sea todo lo buena la empresa que lleve la imagen corporativa del notariado. Quiero decir que hay personas, empresas y despachos exclusivamente dirigidos a generar y dar resonancia a contenidos en redes sociales, que sean relevantes y que lleguen a la gente. Y es a esos despachos a los que deberíamos contratar, además sin dilación, para esos asuntos.

    Las cuentas en redes sociales de los Colegios Notariales son prácticamente inexistentes, y las pocas que existen tienen un contenido testimonial y nada útil. No se trabaja nada en ello. Así, de sopetón y de memoria, yo diría que los únicos son el Colegio de Castilla la Mancha y el de Cataluña. Ahora bien, si te pones a ver las webs de muchos Colegios ya te haces una idea de lo preocupados que están por esos aspectos de la comunicación: nada.

    La cuenta en twitter de Notarios de España sí es relativamente potente, pues cuenta con más de 7.000 seguidores, pese a que publica relativamente pocos tuits (1218 a día de hoy), estando en el puesto 37 del ranking que hace poco publicó notariosyregistradores de twitte jurídico. Por comparar, la de los Registradores de España tiene casi 4.000 seguidores pero publica más información (2.387 a día de hoy), y el puesto es más discreto, el 72, pero el incremento de este último es de un 10%, frente al 4% de la cuenta de Notarios de España. O lo que es lo mismo, estamos mejor pero nos comen terreno.

    Por otro lado, a iniciativa de Notarios en Red me parece, como concepto, buena, y me consta que los participantes ponen todo su empeño en redactar muy buenos posts. Algunos son tuiteros asiduos con los que prácticamente a diario intercambiamos opiniones sobre muchos temas, pero alguno no tiene ni foto de perfil en la red social, ni ha enviado un sólo tuit. Tampoco entiendo que, existiendo blogs de Notarios con muchos seguidores, y con experiencia en comunicar temas notariales, como el del propio del Notario que ha suscrito el post (y que recomiendo sin lugar a dudas para los que no lo conozcáis), no se de publicidad y seguimiento a esos “otros” artículos que también son para defender y dignificar la función notarial.

    Y es que la comunicación quizás empiece por publicar posts, pero también requiere una presencia constante de los notarios individuales en internet: Notarios con perfiles relativamente activos en internet hay muy pocos, y cuando digo muy pocos quiero decir menos de 50. Consuela pensar que Registradores hay menos. Yo de todos modos, creo que con que un 10-20% de los Notarios se convencieran de verdad de que se hace mucho, y muy bueno, por el notariado interviniendo a título particular en redes sociales, foros, comentarios, etc., nuestra imagen sería muy distinta, y sería publicidad e impactos gratuitos. Y eso no me lo invento yo, es el feedback que como usuarios recibimos los que sí estamos preocupados por estos asuntos y, por convicción y por placer, empleamos tiempo en mantener blogs y perfiles activos en redes sociales.

    La innovación y los retos tecnológicos que planteas son además de convenientes, necesarios, y si no lo solucionamos nosotros, otros lo solucionarán, como ya está ocurriendo con el sellado en tiempo o pruebas digitales, por ejemplo. Y eso no es más que abrir una nueva línea de actuación, complementaria a cualquier otra, que no estorba para nada sobre las cuestiones “importantes” y que se solucionaría con un grupo de notarios que trabajara codo con codo con ANCERT para implementar nuevos servicios que redunden en interés de los ciudadanos y de la corporación notarial.

    Espero que esto sirva para que tanto el Consejo, en el ámbito corporativo, y los notarios particulares, en el ámbito privado, adquieran conciencia de la importancia que las “nuevas” tecnologías tienen y pueden tener en un futuro.

  • Francisco Rosales
    9 septiembre, 2014 - 08:43 Reply

    Muchas gracias por tus afectuosas palabras José Carmelo, sabes sobradamente que también coincido con tus aportaciones, y que sobre el tema se podía escribir muchísimo (de hecho y por razón del formato web se ha tenido que editar bastante la entrada).

    Lo que si me gustaría es insistir mucho en el último párrafo, pues no quiero formular denuncia alguna, sino plantear el reto, lanzar el guante a mi mismo y a mis compañeros para que veamos las infinitas posibilidades que están ahí.

    Se que conseguir estos retos a título individual es complejo y difícil, se que tengo mucho que aprender, pues mi formación (si la tengo) es jurídica y no tecnológica, pero en el fondo el derecho sirve para regular y resolver los problemas que plantea la convivencia humana, y hoy en día Internet se presenta como una sociedad virtual, con numerosos problemas jurídicos que hay que resolver y soluciones que hay que dar.

    Los Notarios no hemos sido nunca un cuerpo caracterizado por ir todos “agarraditos de la mano”, su grandeza está en cientos de compañeros solos en su despacho, que cara a cara con el ciudadano han sabido entender y han intentado resolver sus problemas.

    Afortunadamente no tenemos lobby alguno que influya en los centros de poder, ni tenemos un previo tamiz en los asuntos (dado que la palabra control de legalidad produce sarpullidos) , tampoco solemos tener tiempo para meditar y reflexionar. Tenemos a un ciudadano con un problema, y tenemos que resolver el problema ya (esa es nuestra grandeza).

    El Notariado ha subsistido porque cientos de compañeros a título individual han afrontado en sus despachos el día a día de los ciudadanos, y estos nos han visto útiles.

    Por eso, además de coincidir contigo en la valoración que haces de nuestra presencia en redes sociales, si que me planteo: no ya si Ancert y el Consejo General del Notariado o los Colegio Notariales están a la altura de las circunstancias (la respuesta es obvia), sino si deben de hacerlo o somos nosotros los notarios a título individual los que tenemos que demandar de ellos estos servicios o buscar alternativas y prestarlos (en este sentido la ley 9/2014 de 9 de Mayo que liberaliza el servicio de telecomunicaciones en su artículo 5.1, marca el camino a sentir -no olvidemos que Ancert, y todo documento firmado por esta entidad (que insisto es una mera sociedad limitada) es un documento privado, mientras que yo puedo firmar documentos públicos electrónicos según la desconocida ley de firma electrónica 59/2003 de 19 de Diciembre (especialmente sus arts 3 a 5).

  • luis
    9 septiembre, 2014 - 13:48 Reply

    Muy de acuerdo con el autor y el comentario de José C. Llopis. Me gustaría poder un ejemplo de hace unos años de lo que puede ser un uso (en el caso muy sencillo de las nuevas tecnologías). A pesar de que el reglamento notarial es de 2007, no hace prácticamente referencia a las webs de los notarios, y sigue anclado en la que se podrá poner un placa de determinadas dimensiones, fui pionero en establecer un web para mi Notaría, lo cual fue recibido al grito de publicidad prohibida, por parte de mis queridos compañeros y amigables competidores de zona de trabajo. Al día siguiente de estar en funcionamiento la web recibí un mensaje de petición de ayuda de un señor residente en Nuevo México (Estados Unidos). Su problema era que necesitaba una documentación muy antigua de unos registros civiles españoles, con la finalidad de poder adquirir o recuperar la nacionalidad española, con arreglo a los criterios que estableció la ley de memoria histórica. El caso es que puede encontrar la documentación, y debido al carácter casi ilegible de las certificaciones, le hicimos unos testimonios en letra de imprenta y se los remitimos a su lugar de residencia por correo, si bien previamente se los habíamos anticipado por mail. Solo cabe añadir que el señor cumplió sus propósitos y quedó muy agradecido, sin que hubiera presencia física.

    ¿Porqué llegó este señor a mi? Pues muy sencillo por Google. Que le pareció elemento diferenciador para dirigirse a mi en lugar de otras personas que podrían presta servicios similares? muy probablemente mi condición de Notario.

    Digo esto, como anécdota, pero a mi entender pone de relieve lo manifiestamente mejorable que es la publicidad de lo que debería ser la marca Notario en España y/o de lo desacertado que parece que está siendo la política de comunicación seguida por los colegios notariales y/o consejo general del Notariado.

    La informática debe de ayudarnos, para pensar como colectivo, para introducir transparencia en las funciones de los órganos corporativos, para introducir transparencia en el desarrollo profesional de cada notario, para corregir las disfunciones que se producen en la profesión, para poder desarrollar nuestra función adecuada a los tiempos dando satisfacción a las necesidades de ciudadanos y personas…. Eso si, como dice el autor de la entrada, individualmente, será muy difícil de conseguir, por no decir imposible, por las enormes inversiones que ello puede significar.

    Muchas gracias al autor.

    • Francisco Rosales
      11 septiembre, 2014 - 20:22 Reply

      Gracias a ti por tu aportación, abundando en lo que comentas, hoy he recibido una llamada de un señor que estaba muy lejos de mi pueblo.

      El motivo es que llevaba varios días sin dormir porque compró una casa y no inscribió la escritura en el Registro de la Propiedad, siendo que ahora está embargado por deudas del vendedor y el Notario está jubilado.

      El problema todos sabemos que es una mera tercería de dominio, pero el señor estaba completamente angustiado, y sólo después de buscar y rebuscar por internet, me encontró a mi.

      No me molesta para nada hablar con él, pero me preocupan esos días de búsqueda infructuosa por internet de alguien que no se atreve a acudir al abogado.

      ¿Tenemos la suficiente presencia? ¿Llegamos al ciudadano? ¿no podrían haberse hecho mejor las cosas?

  • Javier Manrique
    9 septiembre, 2014 - 19:36 Reply

    Querido Paco mi más cordial enhorabuena por tu lúcida intervención resumiendo brillantemente de un lado la vigencia de la función notarial y de otro su supervivencia en las nuevas órbitas; no me cabe la menor duda que hemos bebido en las mismas fuentes y que tenemos claras las ideas que tantas veces hemos compartido. Comprendo que los limites de un blog te hayan impedido explayarte lo necesario y por ello no resisto la tentación de apostillar tus sugerencias con algunas más que estoy seguro que compartimos. Como tu intuyes perfectamente en esta materia, como en tantas otras, nos faltan ideas, nos falta un plan estratégico adaptado al momento en que vivimos. Este plan (aunque parezca increíble) no existe y los Notarios no sabemos decirle a la sociedad que pensamos de la firma electrónica y sus efectos, como creemos que debía funcionar para cohonestar la existencia de documentos públicos y privados electrónicos, que garantías debía tener, donde se imbricaría la intervencion del Notario en el proceso de emisión de la firma y su autenticación, que requisitos y garantías deben tener los documentos notariales electrónicos, como se almacenan, se consultan, se expiden copias electrónicas y como se conservan (protocolo electrónico) ; materias todas estas de una intensa trascendencia en un momento crucial en el que están a punto de regularse los Registros electrónicos de la Propiedad, Civil, Mercantil… y nosotros mirando a otro lado. Por supuesto también están todas las actuaciones que tu describes y muchas más y nuestros servicios informáticos corporativos andan enredados en conseguir que nuestros envíos por mensajero sean más baratos, que los teléfonos móviles sean de la más alta gama, que nos ahorremos costes en la compra de bolígrafos, o que nos salga barato el renting de nuestros coches (no os riáis pero este era uno de los proyectos estratégicos de ANCERT para este año, que afortunadamente no se ha puesto en marcha)…Bueno, también llevan años enredados en intentar sacar AGN que será la panacea de todos nuestros males, pero que no son capaces de que funcione como para poder comercializarlo, y somos capaces de enviar copias, de liquidar impuestos (¡faltaría más!), de rellenar el NIU, incluso de intentar vender sus bases de datos, de exportar nuestra tecnología a Guatemala (país sin duda que nos brindará unas inmensas oportunidades de negocio notarial en los próximos años) y de cumplir de forma mas o menos minuciosa, costosa o incomoda todo tipo de tramites burocráticos para la Administración en general, muchos e ellos con una discutible eficacia y valor, y lo esencial en el olvido. No estoy exagerando nada, hemos asistido atónitos a la polémica sobre el acceso directo al Registro como consecuencia de los últimos desastres y el Notariado corporativamente no ha planteado ninguna solución concreta y/o coherente y tantas cosas más…

    • Francisco Rosales
      11 septiembre, 2014 - 20:19 Reply

      Solo quiero decirte en público lo mismo que te he dicho e privado, y es que es falso que hayamos bebido de las mismas fuentes, pues tu has sido una de las mías, jamás olvidaré lo que has hecho por mi tanto como opositor como Notario, así que no seas injusto por favor, pues para mi tener tu nivel jurídico, el amor y el compromiso que tu tienes por este cuerpo es una meta inalcanzable.

      Javier, con todo el cariño que sabes que te profeso, sólo te digo, que estás preparado, y sabes sobradamente que hacer y como conseguirlo, así que ponte una vez más manos a la obra, sigue defendiendo el cuerpo y cuenta con mi más absoluto e incondicional apoyo para ello.

  • Lorena Moreno
    11 septiembre, 2014 - 16:52 Reply

    Ufff… cuanto Notario suelto. Daré mi punto de vista que no siendo del gremio se me presupone cierta imparcialidad e independencia 🙂
    Por partes, no todo el monte es orégano ni la playa perejil.
    Dicho esto, ¿Para qué queremos a todos los Notarios metidos en Twitter?, ¿Diciendo qué?… el estar en las redes sociales no garantiza nada, y el dejar de estar tampoco, no sé es mejor profesional por estar ni se está más implicado con la evolución del Notariado, los hay que no están simplemente por falta de tiempo… el trabajo del despacho, recursos, plazos, niños pequeños que atender y criar… no ven cuando estar y es lógico y respetable, y me consta son magníficos Notarios, y los hay que no están porque sencillamente no quieren estar como es el caso del editor de este Blog el estimado Rodrigo Tena, sin embargo, nadie duda de qué esta en lo que la sociedad demanda ni en que es un firme luchador del Notariado y de las Leyes en general.
    O sea, no nos obsesionemos con Twitter (y las redes sociales) y los seguidores de otros que para eso esta Rajoy.
    Otro punto. Las copias telemáticas, ciertamente como dices Francisco, al Registro llega un Pdf que imprimen y le dan al cliente, es todo un poco desastroso, cierto. Hay que mejorar.
    Pero otra cosa, existe una SL propiedad del Notariado que gira “suplidos” (importe que es repercutido al cliente) por cada copia telemática enviada por SIGNO entre compañeros ¿Esto qué es?, ¿Esa sociedad para qué?. Y ahora alguien me dirá, como me dijo uno el otro día en Twitter (supongo que sería Notario), ¡Pues qué lo envié por mail que es gratis! No señooooorrr!! SIGNO esta para eso, queda constancia de qué se recibe, cuándo, quién, se puede consultar y si mal no recuerdo va con firma digital reconocida.
    Es decir, algo de mundo telemático tenéis… falta transparencia.

    Por último y os dejo (se me ocurren más cosas) os voy a contar un secreto, a propósito de Google.
    Yo en la medida que puedo elijo Notario en función de su pasado con Google, un Notario tiene pasado en el BOE, en prensa, en editoriales… y Google todo lo dice, sus recursos frente a la DGRN, los artículos de revistas especializadas, libros publicados… Maravilloso, todo sale.
    Evidentemente, hay Notarios que llevan ejerciendo 20 años, y lo último que dice Google de ellos es la publicación en el BOE de cuando aprobaron notarías (es real, podéis probar con algunos)… así no, esos no.

    Nunca ha existido la unión en el Notariado, no la vais a conseguir ahora cuatro en tres días 🙂 Paciencia…

    • Francisco Rosales
      11 septiembre, 2014 - 20:15 Reply

      Tengo que agradecerte tu sensatísima intervención, aunque ni tu serías tu, ni yo sería yo (aclaro que ambos nos conocemos de redes sociales) si no “guerreamos” un poco.

      Es obvio que no se es ni mejor ni peor Notario por estar en RRSS, pones un clarísimo ejemplo al que podría añadir otros, aunque lo único que trato es de hacer ver a mis compañeros que es muy recomendable “poner la placa en internet”.

      Otra cosa son las cuentas institucionales, o pseudoinstitucionales, las cuales evidentemente no pueden tener un perfil en RRSS como el tuyo o el mío: Sin embargo de un perfil institucional a un perfil plano media un mundo.

      Confieso que dada vez sigo menos esas cuentas, y simplemente lo hago porque no me aportan nada y me aburren; mi pregunta es: si me aburren a mi ¿interesan a quien no sea Notario?.

      Todo en internet se mide, pero todo lo que se mide se manipula, lo único que verdaderamente importa es ¿Qué pretendes? ¿lo consigues?, si el objetivo es tener seguidores, la misión está cumplida y es muy fácil de conseguir, pero si el objetivo es dar a conocer tu oficio, implicar al ciudadano en el mismo, creo que el fracaso es estrepitoso.

      Por lo poquísimo que se de RRSS (en las que soy un novato) sin un objetivo y sin un plan de marketing te estrellas, y se nota a leguas que las cuentas institucionales carecen del mismo.

      Distinto de la presencia del Notario en RRSS es el servicio que los Notario deben de prestar en Internet, y en eso si que creo que hay mucha desidia por muchos compañeros, fundamentalmente porque todo ese servicio se prestará mediante documentos sin cuantía que requieren unos conocimientos de los que carecemos.

      No soy tonto y es más cómodo hacer una compra con hipoteca que un acta de una web o un acta de notificación, pero yo soy Notario a las buenas y a las malas, cuando gano y cuando pierdo, y no se si la falta de servicio en temas de internet es debida al miedo, a la ignorancia, a la comodidad, o a todo ello.

      Llamo con este post al compromiso de servicio, a la innovación y a no quedarnos esperando en nuestro despacho para ver si volvemos a unas épocas que quizá económicamente hayan sido muy buenas, pero que no han hecho ningún bien a la imagen del Notariado.

      Lo de la falta de unidad, yo lo veo como una bendición, ni soy ni quiero ser un borrego, no acepto jerarquías, y me gusta muchísimo el individualismo del Notariado, pues ese individualismo es el que ha provocado muchas y muy buenas aportaciones de compañeros que solos en su despacho se pusieron a resolver problemas.

      Yo simplemente busco ayuda, y planteo retos, que estoy comprometido en conseguir, aunque evidentemente más puedo hacer acompañado que sólo.

  • Marek Szymanski
    11 septiembre, 2014 - 17:00 Reply

    Enhorabuena Paco.
    Estoy al 100% de acuerdo contigo. El mundo y la sociedad en sí, están cambiando a un ritmo galopante y los notarios deben encontrar su papel lo antes posible.

    Y no tengo la menor duda que lo harán, la cuestión es cuándo y a qué precio.

    Recuerdo que en el año 2002, cuando propuse al CGN la creación del INTI (ahora Ancert), el notariado también estaba inmerso en una discusión sobre su futuro. En esa época, la brecha tecnológica entre el notariado y otras instituciones de la administración pública y la banca era enorme.
    Sin embargo en cuatro años, fuimos capaces de hacer desaparecer esa brecha e incluso, poner al notariado a la vanguardia de la e-administración.

    ¿Cuáles fueron los puntos clave de aquel éxito?

    En mi opinión fueron los siguientes:

    1. Unanimidad en la cúpula corporativa en todas las decisiones tomadas en materia de tecnología.
    2. Un plan estratégico de actuaciones a 5 años vista.
    3. Máxima transparencia en todos los proyectos (publicación de cuentas anuales, publicación de estadísticas de uso de cada aplicación, etc.)
    4. Un enorme esfuerzo en comunicación a través de observatorios, conferencias, boletines, artículos, premios obtenidos, visitas a los colegios, etc. (las redes sociales en esa época aún estaban en una fase incipiente).
    5. Una clara separación de competencias entre los notarios (aspectos estratégicos y funcionales) e ingenieros informáticos (aspectos técnicos).
    6. Capacidad de aglutinar y de liderar grupos de trabajo compuestos por notarios con una visión estratégica a largo plazo.
    7. Contratación del mejor equipo de profesionales en materia de tecnología y creación de un ambiente de trabajo optimo que garantizase la creatividad y la calidad.

    Después de 12 años, los retos a los que debe enfrentarse el notariado son diferentes. Ya no es necesario demostrar a la administración pública y a la banca que el notariado está preparado técnicamente para afrontar nuevas iniciativas. Esto ya está demostrado de sobra.

    Ahora la cuestión es cuál debe ser la función del notario en una sociedad totalmente “conectada”. Internet ha invadido todas las actividades económicas y todas las ramas de la sociedad, han aparecido las redes sociales y ahora es el ciudadano (o usuario) el que dice como y cuando quiere que se hagan las cosas. Lo de imponer métodos de trabajo de hacer negocios o transacciones, forma ya parte del pasado y si alguien aún no lo cree, le recomiendo que se informe sobre el caso de uber.com.

    Aunque los retos vigentes en 2014 son muy diferentes a los del 2002, las claves del éxito no han cambiado.

    Sin la unanimidad en la cúpula corporativa, sin un plan estratégico a largo plazo, sin transparencia, sin comunicación, sin tener bien definidas las competencias de cada uno, sin contar con los mejores profesionales, lo único que se puede hacer es ir dilapidando el dinero en proyectos e iniciativas de dudoso valor estratégico, como los que menciona Javier en su respuesta.

    Por todos estos motivos, soy bastante escéptico sobre la capacidad actual por parte de las instituciones corporativas notariales de asumir cualquier nuevo proyecto.
    Además, me consta que Ancert está inmerso en dos proyectos faraónicos: poner en funcionamiento AGN y mantener la millonaria infraestructura de los 3.000 servidores SIGNO desplegados en todas las notarías, que por cierto es totalmente innecesaria y anacrónica (creo que aún no se han enterado de las ventajas de “cloud computing”), así que es difícil esperar que pueda dedicar sus recursos a otras iniciativas.

    De todas formas, y para acabar, no tengo ni la menor duda respecto a la rápida adaptación de los notarios a nivel individual a las nuevas exigencias de la sociedad de hoy.
    Desde mi posición de consultor en Notarline y en Nowain ETT, estoy en permanente contacto con muchos notarios de toda España y con alegría observo su enorme capacidad de adaptación. Hay mucho trabajo por hacer en las propias notarías para el cual no hace falta ningún soporte por parte de las instituciones corporativas (no me imagino a los Colegios Notariales ayudando por ejemplo a los notarios adaptarse a Notario 3.0 forjando empatía con sus clientes y generando emociones). Marketing de servicios, presencia en las redes sociales, intranets propias, introducción de nuevas formas de organización de trabajo, conversión de gastos fijos en variables son solos algunos ejemplos de iniciativas que están emprendiendo muchos notarios a modo individual y con mucho éxito.

    • Francisco Rosales
      11 septiembre, 2014 - 19:58 Reply

      Marek responderte a ti que de informática sabes muchísimo más que yo es muy complejo, pero especialmente por tu pasada vinculación con el actual Ancert y una empresa informática de prestación de servicios en la actualidad.

      Ni quiero ni debo de analizar ese pasado, ni esa empresa (pues no trabajo con ella y carezco de elementos de juicio -aunque no dudo para nada de su profesionalidad-).

      Si quiero lanzarte el guante que le ofrecía a José Carmelo con la ley de telecomunicaciones, y recordarte que cualquier empresa puede facilitar a los Notarios los servicios de los que hablo, por lo que te animo a ti y a tus competidores a investigar, innovar, y te pido ayuda en nombre de los compañeros que andamos perdidos en el tema, pero comprometidos en buscar soluciones

      • Marek Szymanski
        12 septiembre, 2014 - 12:09 Reply

        Paco,
        Respecto a tu petición e impulso para que investiguemos y desarrollemos nuevos servicios “tecnológicos” para los Notarios, tan solo puedo decirte que por supuesto podéis contar conmigo.
        Intentaremos evaluar lo antes posible todas tus propuestas, una por una, para ver como podamos abordarlas.

        • Francisco Rosales
          12 septiembre, 2014 - 16:58 Reply

          Aunque trabajo con la competencia, cuenta conmigo.

          Aprovecho para indicarte que tu sabes mejor que yo lo extraordinariamente costoso que puede ser el proyecto si se presta debidamente, por lo que desde aquí os animo a las diversas empresas informáticas que trabajáis en el sector para aunar esfuerzos.

          Creo sinceramente que Ancert tiene a esas empresas “en el punto de mira”, baste con recordar el calvario que supuso el que abrieran la posibilidad de exportar los datos de índice único, y la actuación que está llevando a cabo en el programa AGN, que por ahora no os da muchos problemas debido a su ineficacia.

          Prestar un servicio de Hosting seguro, requiere unos ordenadores potentísimos y un software importante.

          Lo del time stamping y la firma electrónica creo que es un tema en el que podríais colaborar extraordinariamente con Ancert, pues en firma electrónica hay que generalizar su uso con dispositivos seguros y económicos (si no gratis) y el time stamping tiene que uniformarse.

          Hay que llegar a importantes acuerdos con las grandes marcas de hardware y con los aplicativos más frecuentes.

          La tarea me parece titánica, pero no imposible, y desde luego cuenta con toda mi colaboración y con las ideas que tengo (las cuales me consta que has leído en mi web y en mi blog)

  • Jose Carmelo Llopis Benlloch
    11 septiembre, 2014 - 23:43 Reply

    Yo creo que aquí hay al menos, tres puntos de vista distintos:

    -Los notarios individualmente en las redes sociales (entendiendo el concepto de redes sociales por presencia general en internet, ya que hablo de participación en foros, debates, comentarios, etc.)

    Lo que comenta Lorena, a la que recomiendo sigan en twitter quienes no lo hacen, enlaza con un aspecto de lo que yo comentaba: No todo el mundo debe, ni quiere, estar en redes sociales. Por supuesto, no por eso se es peor notario. Pero resulta extraño que en el año 2014 la presencia notarial individual en la red sea tan escasa, sobre todo con la cantidad de notarios jóvenes que han tomado posesión en los últimos años. Estos notarios sí son usuarios de las redes sociales, pero no para cuestiones profesionales, quizás porque no saben la amplitud de visión que puede dar sobre los retos tecnológicos a los que nos enfrentamos. Un ejemplo: nunca un notario podrá seriamente plantear un acta de una página web si no tiene un mínimo conocimiento del funcionamiento de ésta. Claro, un pantallazo y ya está, pero eso no es serio ni es lo que se demanda.

    Cuando hablo de notarios que tengan cuentas en redes sociales, que las mantengan y que comuniquen, me refiero a Notarios que estén convencidos de que comunicar por redes sociales es igual, o más, efectivo que comunicar en sus despachos. Todos los clientes a los que les explicas algo relacionado con el notariado quedan muy satisfechos. ¿Por qué no hacerlo a escala? Pues porque el que lo hace debe tener una verdadera vocación de comunicar: hace falta tiempo, dedicación, esfuerzo… y todo a cambio de nada. Gratis total. Por eso, cuando digo que con un porcentaje de notarios activo las cosas cambiarían me refiero a notarios que lo den todo, no a presencias meramente testimoniales.

    Una prueba es, por ejemplo, esta web: En principio es de notarios y para notarios, pero seguro que hay gente interesada en lo que se comenta fuera del colectivo. Y no solo los posts la mantienen, también los comentarios.

    De todos modos, esta visión es, por decirlo de alguna manera, meramente comunicativa o de divulgación.

    -Los notarios como colectivo en redes sociales: Creo que sobre esto ya ha quedado clara mi posición, que coincide además con lo expuesto por Marek.

    -El notariado y las nuevas tecnologías.

    Esta es la parte más importante, porque es la que nos debería posicionar como garantes de la seguridad jurídica en las transacciones on line. Y a eso sí estamos llegando tarde. Nadie duda que hicimos (o hicieron, en su momento) como colectivo una importante labor de modernización, pero la modernización, en cierto modo, se ha estancado. Hemos llegado a un punto en el que todos los avances son en aplicativos existentes, o en mejoras o variantes de estos (por ejemplo, la base de datos de titular real no deja de estar conectado, o debería, con el índice), pero no se avanza nada, y ni se plantea, en cosas como las que comenta Paco: hosting, sellado en tiempo, requerimientos telemáticos, etc. Quizás no se pueda hacer nada (lo dudo), o lo que se pudiera hacer sea ineficiente desde el punto de vista de la seguridad, pero al menos en este caso me gustaría saber qué se está planteando.

    • Francisco Rosales
      12 septiembre, 2014 - 08:37 Reply

      Creo que acabas de hacer un genial resumen de lo que pretendía hacer ver en mi post, muchísimas gracias.

      Si discrepo de que esa presencia sea gratis, aunque supongo que te estas refiriendo a que no tiene contraprestación económica (y hasta eso lo dudo).

      Puedo contar mi experiencia (pues no conozco otra) y aunque es absolutamente cierto que mi presencia en redes sociales ha sido a costa de tiempo, y que no he tenido retribución alguna por ello (más bien puede que haya perdido dinero, pues he invertido horas en esa presencia on line, que podrían haber sido off line), creo que he ganado y mucho.

      He ganado una extraordinaria confianza en mi mismo, he perdido la vergüenza de decir en voz alta que soy Notario, he sentido el orgullo de ejercer mi oficio, he aprendido a ver las críticas y gracias a ella a buscar soluciones.

      Pero sobre todo he aprendido a hablar y a comunicar, y eso se nota claramente en mi despacho, y en las caras de las personas que vienen a él.

      En RRSS sólo priman los mensajes cortos y las imágenes potentes. Soy consciente del poco tiempo con el que cuento para explicarle al ciudadano una escritura y su complejo contenido; ahora se captar mejor su atención cuando explico la escritura, comprendo mejor que me quieren decir, y las caras de satisfacción las percibo claramente en el despacho (obviamente no todo el monte es orégano).

      Quizá a corto plazo no gane mucho, pero llevar una Notaría requiere tiempo y paciencia, y la mejor inversión que podemos hacer los Notarios, es en la atención al ciudadano.

      ¿Han entrado más personas en el despacho por mi presencia en Internet y RRSS? sinceramente alguno que otro ha entrado, sin embargo ha sido más para documentos sin cuantía y consultas que para otra cosa (pues es obvio que los “grandes clientes” tienen ya “su Notario, al que por otra parte le guardan la fidelidad que dura el encontrar otro más rápido y/o más barato).

      Es una decisión personal, y no se es mejor Notario por estar en redes sociales, sin embargo animo a mis compañeros a que dediquen un tiempo a ella, pues creo que si tienen un poco de paciencia y aprenden estos nuevos lenguajes, ganaremos todos, y fundamentalmente los ciudadanos (que son nuestra razón de ser).

      Insisto en que, en todo caso, el objetivo de mi post es lo que José Carmelo ha definido como tercera parte del mismo, y en que lo que llaman nuevas tecnologías (si es que pueden llamarse nuevas) plantean retos y problemas, que debemos de abordar y cuya solución tampoco que sea difícil si hay un buen soporte técnico.

      Pondré un reto que creo que entenderéis.

      Creo que absolutamente ningún ciudadano sabe cómo funciona un bolígrafo, y sin embargo todos firmamos sin ningún problema; supongo que cualquier Notario diría que el bolígrafo es un mero objeto y que lo verdaderamente importante es el instrumento público y la firma del Notario.

      Pues en nuevas tecnologías sucede igual, estamos dando palos de ciego asustados porque no sabemos que es la firma electrónica, una encriptación, un hash, cuando lo verdaderamente importante es el documento público electrónico.

      ¿Sabemos que es una escritura, un acta, una póliza o un testimonio? pues el documento público electrónico es lo mismo, pero sin papel ni tinta, pero olvidemos el papel y la tinta y centremos el debate en el documento.

      Lo intolerable es el increíble protagonismo que al amparo de la ignorancia que hay en tecnología está adquiriendo tanto Ancert como otras empresas y que centrándose en el bolígrafo, y aprovechándose de la desidia de muchos, nos están haciendo olvidar que no importa que documento electrónico sellemos en tiempo, ni en el sellado el tiempo, sino el valor que tiene un documento electrónico sellado en tiempo por un Notario.

      • Jose Carmelo Llopis Benlloch
        12 septiembre, 2014 - 10:24 Reply

        Cuando digo que la presencia es gratis, me refiero a eso que tú también comentas: no hay contraprestación económica ni un contenido económico directo ni en las webs notariales (o al menos, no debería haberlo) por ejemplo por vía de publicidad, ni en el mantenimiento de perfiles en redes sociales. Todo es a costa del dinero (alojamiento, diseño de web, mantenimiento, etc.) y del tiempo del interesado.

        No obstante, estar en redes sociales, como digo, es una opción personal: Yo prefiero pasar tiempo relacionarme con personas de las que puedo aprender mucho en twitter que pasarme horas chateando por whatsapp, o publicando fotos de viajes en facebook, pero eso, repito, es una opción personal y respetable.

        Por eso estamos de acuerdo en que eso es más formativo y divulgativo que económico, pero además te permite, fuera del despacho, recabar información de cómo ve la gente al notariado, qué sabe de nosotros y qué no sabe. Está claro que esa información se ve también en el despacho, pero desde otro punto de vista. Y esa visión enriquecedora es la que tú comentas en tu respuesta.

        Finalmente, en cuanto a los retos tecnológicos del notariado, también estoy de acuerdo con lo que dices, y por eso comentaba que sólo acercándose a conocer cómo funcionan esas “nuevas” (a ver si acabamos ya con eso, que los discos magnéticos o el CD también fueros “nuevas” tecnologías) tecnologías, podremos dar solución a los problemas que ya se están planteando.

        Hay muchas empresas que ya ofrecen servicios que nosotros podríamos prestar como colectivo por internet, si tuviéramos el soporte adecuado. Y en relación a esto, es especialmente importante lo que comentas en el último párrafo: no somos conscientes del valor añadido que tiene el hecho de que el documento generado sea público, por intervención notarial.

        Los tribunales ya están admitiendo casi cualquier cosa que viene certificada por una empresa con una infraestructura web y técnica medio decente, aunque en ocasiones la prueba pericial informática sea necesaria. Y eso propone otro interrogante: ¿y si a esas empresas les da por expandir su negocio a otros actos jurídicos? ¿Podrían ser una amenaza mayor? De acuerdo que no tienen delegada la fe pública, pero si combinamos firma electrónica, sellado en tiempo y alguna cosa más, quizás a medio-largo plazo nos llevemos algún susto en forma de resolución judicial.

        O quizás todo esto son pensamientos que no tienen ni pies ni cabeza, ni son importantes, ni son parte del futuro. O quizás lo que pasa es que no es rentable económicamente poner en marcha la tecnología necesaria para dar ese servicio. O quizás es que, simplemente, no se le ha ocurrido a nadie, cosa que no creo. O no hay personal ni medios para hacer un informe en condiciones sobre cómo se podría prestar ese servicio.

        De hecho, creo que, pese a que correspondería al CGN tomar la iniciativa en este punto, debe ir de la mano de ANCERT. Y me cuesta creer que en ANCERT no haya nadie que pueda hacer un estudio de qué se podría hacer y cómo. Y si no lo hay, se pone, que para eso ANCERT somos todos, ¿no?.

  • Francisco Rosales
    12 septiembre, 2014 - 14:11 Reply

    Efectivamente estamos entrando en el fondo del debate, por eso quiero centrarme en uno de los temas del post originario que quizá haya pasado desapercibido.

    ¿Qué es algo fehaciente?

    Tenemos tal vorágine legislativa que acabamos olvidándonos de muchos conceptos básicos de nuestra función.

    Fehaciente es todo lo verosímil y creíble, cualquier cosa puede ser fehaciente y la guerra de la fehaciencia hace muchísimo tiempo que se ha perdido tanto en el diccionario de la academia española como en los tribunales.

    Insisto en que cualquier notificación por burofax es fehaciente, y por supuesto la intervención de lo que en informática se llama tercero de confianza (y Ancert no es sino uno entre tantos otros) es fehaciente.

    La clave es que algo puede ser fehaciente, pero privado, o fehaciente y público.

    Un burofax es un documento privado fehaciente, y una notificación notarial un documento público fehaciente.

    Un time stamping de una empresa informática como Ancert, Términis o cualquier otra (y sorprendente es que incluso haya algunas que usen el logo EUROPA NOTARIO sin que sepa de actuaciones al respecto) es un sellado en tiempo privado fehaciente.

    Si ese time stamping (que por más ingles que usemos es un sello electrónico, como cualquiera de los sellos normales que conocemos) lo hace un notario, el documento es público y fehaciente.

    Hay que abundar en estos conceptos, explicarlos, asumirlos, y sobre todo adoptar la decisión de coger el bolígrafo y firmar, pero en estos temas y por ahora Ancert no va de la mano del Notario, sino que se aprovecha de su nombre para hacer su negocio particular.

    ¿Seguimos?, creo que aún hay mucho por decir, y me da auténtica pena que sólo tu y yo intervengamos en un debate que considero base de nuestro futuro.

    • Notar
      12 septiembre, 2014 - 15:36 Reply

      Hay un empleado del CGN Carlos González Bueno que hace un tiempo escribió este artículo http://www.belt.es/articulos/HOME2_articulo.asp?id=1227 que preconiza el mismo valor para la firma electrónica que para la legitimada notarialmente y al poco tiempo el Presidente Ojeda le premia con la designación de Consejero Delegado de ANCERT con un contrato blindado que todavía estamos pagando a pesar que fue cesado del cargo hace dos años.

  • Francisco Rosales
    12 septiembre, 2014 - 17:51 Reply

    Gracias por tu aportación Notar, el problema es que no se estudia, ni explican ni divulgan los conceptos.

    Evidentemente tiene el mismo valor una firma electrónica que una firma legitimada notarialmente, lo mismo que tiene el mismo valor una naranja en una bolsa de plástico que en una bolsa de cartón.

    Una firma tiene el valor de una firma, lo lamentable es que no se sepa explicar el valor que tiene la legitimación notarial (ese es el problema) o preocuparnos por las legitimaciones.

    Con el permiso del administrador de este blog, haré un poco de publicidad y me remito, no a un artículo, sino a un video de un individuo cuyos méritos son más que dudosos y que he criticado en mi blog.

    http://www.notariofranciscorosales.com/la-inscripcion-del-poder-electronico-en-el-registro-mercantil-y-sus-disparates/

    El problema no es la autoría de la firma, sino el de la identidad del firmante, y sobre todo el de la capacidad del mismo y la validez del Negocio (por no hablar de las garantías que ofrece el sistema que se use para la firma electrónica).

    Ese es el valor añadido que damos los Notarios, y me resulta lamentable los nulos estudios que hay sobre la ley de firma electrónica.

  • LUIS
    14 septiembre, 2014 - 18:46 Reply

    Uno de los principales problemas que percibo en el uso de las nuevas tecnologías por parte de los notarios,y con la finalidad de inter-actuar, es el carácter limitado de la actuación notarial desde el punto de vista territorial, pues estamos limitados al ámbito del distrito, y el carácter global del mercado al que se puede acceder por medio de las redes sociales. Es decir como llegar a tu público potencial a través de instrumentos con vocación mundial.

    Las páginas corporativas,como me parece apuntan algunos comentarios, no son especialmente útiles y sobre todo no llegan al gran público, le falta cercanía en la información que ofrecen.

    Una vía que a mi juicio interesante,y lo lanzo como idea sin un especial desarrollo y por tanto con todas las reservas,sería la creación de páginas webs notariales,pero más sectorizadas por zonas o poblaciones.Si alguien tiene la curiosidad de examinar los datos de google analytics, es frecuente la búsqueda de notarios por población, por ejemplo”notarios de jerez de la frontera”.

    Pues bien considero interesante que hubiese una web con esa denominación y con toda la información de los notarios de la plaza,con enlaces a sus perfiles profesionales,explicación de la profesión, lugar donde cursar las peticiones de documentos sujetos a turno, noticias interesante…

    Todo ello tendría un doble efecto:obligaría a tener que colaborar y crear sinergias y complicidades entres compañeros y podría servir como elemento de distribución del trabajo, ofreciendo sistemas a los usuarios habituales de las notarías.

    • Francisco Rosales
      15 septiembre, 2014 - 07:47 Reply

      Me parece interesantísima tu aportación Luis, y en ella planteas dos retos que me gustaría comentar:

      .- La limitación territorial del Notario en relación al carácter universal de Internet.
      .- El uso de Internet como medio de colaboración entre Notarios.

      La primera es quizá la que más me interesa, pues no acabo de entender muy bien, en materia de actas y en materia de internet, una normativa que considero algo desfasada.

      Resulta que para realizar un protesto, o un acta de fijación de saldo (documentos cuyo requirente es una entidad de crédito) basta la actuación por mi y ante mi, mientras que resulta dudoso el requerimiento que por correo electrónico, por teléfono u otro cauce pueda realizarse para realizar un acta de un determinado contenido web (vgr comprobar el site map de una web, su ip, o determinados comentarios en redes sociales).

      Un ejemplo más es la solicitud de copias, que puede realizarse entre Notarios, pero que no puede formular directamente el ciudadano.

      Ambos son problemas que están ahí, y que merecen ser resueltos, me gustaría saber tu opinión.

      .- Respecto de la colaboración entre Notarios de una localidad para hacer una web, confieso que en un principio no me gustó tu idea, pues es típico el individualismo que nos caracteriza y la poca colaboración que solemos prestarnos los unos con los otros.

      Pero, sinceramente, te confieso, que cuanto más pienso esta idea más me gusta, pues puede ser una forma de aprender a aunar esfuerzos, crear sinergias y de cooperar en intereses comunes.

      Desde luego nada impide poner en práctica tales ideas y te animo a que lo intentes en tu distrito, quizá cunda el ejemplo y quizás podáis aportar a los compañeros las consecuencias de ese proyecto común, que desde luego es complejo de conseguir.

    • Jose Carmelo Llopis Benlloch
      15 septiembre, 2014 - 17:05 Reply

      Muy interesante tu aportación. Yo veo muy difícil que por páginas de distrito se pueda organizar algo medianamente estable, por la propia relación entre compañeros. Si algunos casi ni se organizan para celebrar una comida al año… ¿Quién corre con los gastos de la web? ¿En qué proporción? ¿Quién la actualiza? ¿Quién sale el primero en la lista?. Lo veo complicado, y eso que como concepto podría estar bien.

      Lo que no veo tan complicado es habilitar páginas web colegiales decentes, con la información centralizada, dependientes y costeadas por el Colegio y llevadas por personas profesionales. Es más, es lo que debería ser. Las webs colegiales están solicitando a gritos una renovación generalizada, y en esa renovación es esencial que se incluyan nuevos servicios como el de localización territorial.

  • Javier Manrique
    15 septiembre, 2014 - 17:23 Reply

    Después de tantos comentarios es necesario recapitular sobre el mensaje inicial. El problema es nuestra falta de estrategia en todos estos temas y sobretodo la jerarquía de mayor a menor de los temas a afrontar. Alguien decía más arriba que interviniera Cesar Belda; no lo ha hecho, pero su opinión es conocida, la ha expresando hace poco (http://www.xn--notariosdecatalua-uxb.org/sites/default/files/publicaciones/notaria/ln2014_01_cas.pdf) y es: NIU, colaboración con al Administración, blanqueo de capitales…(y eso si gran ahorro con los teléfonos móviles, objetivo por lo visto muy estratégico). También se ha pronunciado sobre el tema Joan Carles Olle (http://www.lawyerpress.com/news/2014_09/1009_14_001.html) diciendo mas de lo mismo: la vanguardia tecnológica del Notariado esta en enviar datos a la Administración, liquidar impuestos y colaborar contra el blanqueo de capitales y el fraude fiscal. En fin francamente decepcionante, cuando como se ha podido ver en el limitado ámbito de este blog, los temas esenciales son otros: seguridad y fiabilidad de la firma electrónica, escritura y copia electrónica, protocolo electrónico, requerimientos por correo electrónico, sms certificados, certificación de contenidos web, notificaciones electrónicas, citas para firmar documentos por internet, Notario-PAE, testamento vital con notificación electrónica automática la Registro correspondiente, cancelación de identidades virtuales en caso de fallecimiento o incapacidad, sellado de tiempo en anuncios de sociedades en pagina web corporativa, desarrollo de política de comunicación en redes sociales, acceso directo al Registro y reserva de rango….Es imprescindible debatir de manera interna sobre todos estos temas y comunicar a la sociedad lo que pensamos y las soluciones que ofrecemos; muchos se nos están adelantando…

  • F. Javier Oñate Cuadros.
    25 septiembre, 2014 - 23:12 Reply

    Muy interesante lo que estáis comentando. Si os parece podíamos crear un grupo reducido de “notarios tecnológicos” para debatir sobre estos temas y la posibilidad de lanzar por nuestra cuenta soluciones notariales, al margen de iniciativas oficialistas para las demandas de la sociedad global. Tengo ideas avanzadas sobre ciertos proyectos que he compartido con alguno de vosotros y con técnicos amigos que como diría Florentino Pérez de Ancelotti, “nos conocen bien”.

    Tenemos que conseguir un cambio disruptivo en las relaciones del notario (del notariado lo doy por imposible a medio plazo), con los ciudadanos digitales (que todos son de carne y hueso). Pero esto solo será posible si aunamos talento, tiempo, trabajo, empeño y discreción.

    No nos escudemos en lo que no podemos hacer como notarios para no hacerlo por serlo.

  • F. Javier Oñate Cuadros
    26 septiembre, 2014 - 12:13 Reply

    Leo con indignación el ranking de las páginas web jurídicas editadas en España, concretamente aquí:

    http://www.notariosyregistradores.com/ESTADISTICAS/ranking-webs-juridicas.htm

    La web de Paco Rosales de Salamanca es la número 23 de las seleccionadas, número 6615 del ranking Alexa.

    La web del CGN es la número 19, número 6058 del ranking.

    Salvo que nuestro amigo y compañero Paco haga trampa, su web a la que dedica mucho tiempo y algo de dinero tiene prácticamente el mismo tráfico y visitas que la del Consejo General del Notariado. La visita de ambas nos da una idea del carácter de uno y otro, que se refleja en un sitio lleno de vida y energía en un caso y lánguido, burocratizado, triste y anticuado en otro, en el que todavía aparecen enlaces o anuncios a entes ya liquidados.

  • Francisco Rosales
    26 septiembre, 2014 - 19:23 Reply

    Javier centras muy bien el debate en dos cuestiones primordiales.

    1.- Problemas jurídicos que plantean las tecnologías (espero que alguna vez dejemos de hablar de nuevas tecnologías); así como la capacidad del Notariado para resolver esos problemas.

    2.- Capacidad de comunicación del Notariado.

    Al primero de los temas, sólo puedo contestarte que no creo que sea el tiempo de quejas ni críticas al Consejo o a Ancert, sino que vamos tarde en el análisis de las necesidades jurídicas que plantea el mundo digital, internet y las redes sociales, por lo que es nuestro deber atender al ciudadano y resolver sus problemas.

    La privacidad y la seguridad son dos palabras que un Notario de hace cinco siglos hubiera sabido explicar perfectamente, y que simplemente hay que aplicar en este nuevo entorno en el que vivimos.

    No veo como se pasó del pergamino al papel o de la pluma al bolígrafo sin tanto debate, y ahora nos ahogamos en unos bytes.

    Tomo tu guante, y por supuesto que cuenta conmigo, pues la inversión y la formación necesaria para resolver los problemas que plantea este nuevo entorno supera muchísimo la capacidad de un Notario de pueblo (pero no por eso voy a dejar de cumplir mi obligación y defender al ciudadano y sus documentos -ahora digitales-).

    Participo de tu indignación por el resultado del ranking (es más la realidad es muchísimo peor pues en dicho ranking sólo sale la web, pero no mi blog -que es al que dedico más tiempo, y cuyo posicionamiento es superior-).

    Obviamente no negaré que a nadie le desagrada un dulce y más tras las hora invertidas en la web y el blog, pero el ranking es injusto y hay más compañeros que hacen mejor trabajo que yo y no aparecen (personalmente no entiendo como no están los blogs de Antonio Ripoll o José Carmelo Llopis).

    Creo que esto hay que tomarlo como un reto para que más compañeros se sumen y se animen a crear sus propias webs y blogs.

    Obviamente no se es ni mejor ni peor Notario, ni mejor ni peor jurista por hacerlo, pero si no somos capaces de explicar algo en internet ¿somos capaces de explicar una escritura a un ciudadano?, sinceramente no he ganado ni un duro con la web y el blog, es más me he llevado algún disgusto y me ha costado más cafés que dinero, pero no tengáis duda que la experiencia es enriquecedora.

    ¿Qué tienen que hacer otros? No lo se, ni soy quién para decirlo; es más, me importa muy poco. Yo tomo tu guante y te digo que busquemos soluciones y que cuentes conmigo para ello.

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